Custodiar a un reo cuesta Q44.15 diarios; educar a un niño Q14.93

En Guatemala, la custodia de un reo en el sistema carcelario le cuesta al Estado Q44.15 diarios, mientras que el costo de brindarle educación a niños y jóvenes  es de Q14.93 al día, por cada uno.

El gasto en educación pública en Guatemala debería mejorar para prevenir la deserción escolar, explican expertos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El gasto en educación pública en Guatemala debería mejorar para prevenir la deserción escolar, explican expertos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Con esta diferencia, de Q29.22,  expertos creen que se evidencia que al Estado le importa más el cuidado y custodia de un reo que la educación de millones de niños y jóvenes, aunque hay quienes difieren en el análisis. 
 
El encargado del área de Educación del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos, Mario Rodríguez, considera que debería ser mayor el gasto   para educar a jóvenes y niños  que lo erogado para la custodia de reos.

Rodríguez señaló que los   costos deberían revertirse y destinar más fondos en educación que en la vigilancia y alimentación de delincuentes, porque ya no es prevención lo que se hace, y por ello es recomendable para el Estado auditar esos desembolsos.

“Los programas de reinserción en los reos no están funcionando; por lo tanto, el índice de reincidencia en hechos delictivos es mayor y ello causa  que el Estado gaste más. Los programas educativos se basan en  la integración social, que los niños no solo convivan en la sociedad, sino que también aprendan a convivir y respetar la ley. El costo-beneficio que tiene la educación es superior a lo que puede producir el mantenimiento de las personas que han delinquido  dentro de las cárceles”, señaló el experto.

Rodríguez explicó que no hay programas de prevención, pero en todo caso valdría más la pena invertir en eso.
“El Estado debería  retener a los estudiantes en las escuelas y también prevenir a los   que están en situación de riesgo, para que no se involucren en organizaciones delictivas”, expuso.

Diferencias

Los reportes de la Dirección General del Sistema Penitenciario detallan que durante diciembre del 2015 se utilizaron  en el pago de nómina Q19 millones 657 mil 716.65; en servicios básicos, que incluyen agua, electricidad extracción de basura, alquileres y mantenimiento de infraestructura se gastan Q2 millones 817 mil 692.11; y para la alimentación,  tanto de reos como de guardias penitenciarios, se erogan Q4 millones 621 mil 331.22. El total se divide entre los reclusos reportados, que eran 19 mil 796.

Un estudio del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) señala que en el 2015 costó Q57 diarios el mantenimiento de un reo,  Q13 más que lo reportado por el Sistema Penitenciario, aunque este último manifestó que el costo reportado es de diciembre de 2015. En 2010, el gasto reportado por Prensa Libre era de Q43.35, pero la cantidad de reclusos ha aumentado, pues en ese año  había 11 mil 107, contra los casi 20 mil actuales.

Gasto educativo

Un gasto menor se reporta en el sistema educativo.

El Estado erogó el año pasado Q14.93 diarios  por cada estudiante registrado en preprimaria, primaria, básicos y diversificado.

En este dato se incluye el pago de maestros, que es el rubro más alto, pues el presupuesto asciende a Q10  mil 475 millones; gratuidad, Q71 millones 510 mil 694; útiles y valija didáctica, Q120 millones 85 mil 105, mientras que la refacción escolar llega a los Q564 millones 453 mil 904.

La suma de los rubros se divide entre los estudiantes, que llegan a cuatro millones 128 mil 972 registrados en el 2015, y el resultado se divide entre los 180 días de clases establecidos en ley. El total es de Q14.93.

La Policía Nacional Civil gasta para brindar seguridad a la población Q157.35 por cada uno de los 33 mil 541 agentes que tiene de alta.

Hechos delictivos

A pesar de que se gastan bastantes  recursos financieros por cada reo, sectores sociales afirman que los internos persisten en delinquir desde las prisiones, sin que ninguna autoridad evite, por ejemplo, las extorsiones desde los centros carcelarios.