Los condados incluyen Yolo, Sonoma y Marín, en el norte del estado, e Imperial, cerca de la frontera con México.
El programa podría comenzar el año próximo y se espera que varios miles de personas se beneficien.
Los inmigrantes que residen en el estado sin papeles integran actualmente el mayor grupo único de personas sin cobertura médica de California. No son elegibles para recibir atención médica bajo la ley federal de asistencia asequible, ni mediante el programa público del estado.
La decisión significa que 47 de los 58 condados de California —incluyendo el masivo condado de Los Ángeles— se han comprometido a proporcionar cobertura médica de bajo costo, independientemente de su estatus migratorio.
Varios condados habían impedido previamente a los inmigrantes obtener servicio en 2009, durante la recesión.