Coronavirus: así es la difícil situación de los migrantes en EE. UU. ante el covid-19

Reducción de las actividades económicas podría repercutir en el envío de remesas familiares, que tan solo en los primeros dos meses del 2020 sumaron US$1 mil 642 millones.

Publicado el
Un letrero advierte a los clientes en una tienda de Los Ángeles de que solo pueden llevar dos artículos ante la demanda masiva de productos desde que se declaró la emergencia de Covid-19. (Foto Prensa Libre: AFP)
Un letrero advierte a los clientes en una tienda de Los Ángeles de que solo pueden llevar dos artículos ante la demanda masiva de productos desde que se declaró la emergencia de Covid-19. (Foto Prensa Libre: AFP)

La situación para los migrantes en EE. UU., sobre todo para aquellos que mantienen un estatus irregular, es complicada. Al cierre parcial de ciertos negocios en donde muchos son empleados se suma el miedo que sienten de acudir a los servicios públicos de salud por temor a ser detectados por Inmigración.

Con casi cinco mil contagios y 71 muertos, EE. UU. es el octavo país en el mundo más afectado por la pandemia del coronavirus covid-19. En esa nación se estima que viven 2.9 millones de guatemaltecos en todos los estados, desde California que es donde radica la mayoría, 1.5 millones, hasta Vermont, 250, donde se estima habitan menos.

Guatemaltecos que se encuentran en estados tradicionalmente hostiles a los migrantes son los más vulnerables a este virus que no distingue estatus legal, bien sea porque optarán por no acudir a los servicios de salud, o porque debido al cierre de negocios empujado por la emergencia, no tendrán ingresos económicos.

Sin seguro médico

 

El problema para los indocumentados radica en que cualquier persona que acuda a los servicios de salud en EE. UU. debe tener un seguro médico, explica Ángel Córdoba, integrante de No te Dejes, organización sin fines de lucro que por años se ha dedicado a asesorar a migrantes en Los Ángeles, California.

Los migrantes con situación irregular no cuentan con seguro, entonces al llegar a un hospital tiene la opción de optar al Medicare, programa mediante el cual el gobierno subsidia lo que una persona no puede pagar, luego de un análisis a cargo de los servicios oficiales de salud.

Acá es el problema, ya que los migrantes que están en un proceso de regularizar su situación migratoria, por ejemplo, buscando la ciudadanía, ya no podrían completarlo porque, según las disposiciones del gobierno de Donald Trump, ya no pueden hacerlo quienes hayan optado a algún beneficio del estado.

Por otra parte, los indocumentados sienten temor de entregar sus datos personales a alguna agencia del Gobierno de EE. UU. porque eso puede representar que ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas) pueda perseguirlos y quizás detenerlos.

Lo peor es que si el paciente no clasifica o decide no optar al Medicare se enfrenta a altísimas cuentas por pagar de US$8 mil a US$9 mil por un día de recibir atención en la emergencia. “Te cobran hasta el pedacito de tape con el que te colocaron el catéter”, afirma Córdova.

La gente tiene miedo

 

Líderes guatemaltecos en aquel país confirman que existe miedo entre la comunidad migrante de asistir a los servicios de salud, lo cual podría ocasionar brotes de la enfermedad si algún infectado decide quedarse en casa para no exponerse a ser detectado por ICE ya que puede contagiar a su familia, y estos a su vez a sus círculos más cercanos.

Un hombre desinfecta un área en las afueras de un museo en Los Ángeles. (Foto Prensa Libre. AFP)

 

“Los migrantes tienen motivos lógicos para tener miedo de ir a un hospital, porque se ponen a pensar, ‘me van a pedir número de seguro, mi dirección y si me detienen qué voy a hacer’”, aseveró Guillermo Castillo, de la organización Cooperación Migrante, y quien radica en Columbus, Ohio, uno de los estados que no esa amigable con la migración.

La persecución puede ocurrir incluso en los estados considerados santuarios. Córdoba afirmó que el lunes por la mañana recibieron una denuncia de un migrante indocumentado que fue detenido en el norte de California luego de ir a pedir ayuda a un hospital.

Asimismo, medios estadounidenses reportaron que la semana pasada un indocumentado fue detenido por ICE dentro de un hospital de Pensilvania. Esa agencia del Departamento de Seguridad Interna de EE. UU. no confirmó la información, aunque reconoció que este tipo de operativos solo se hacen “bajo circunstancias extraordinarias”.

Al igual que los hospitales, las escuelas y las iglesias son consideradas como áreas sensibles en donde ICE no debería hacer operativos de detención y captura.

Las economías se resentirán

 

Otro asunto que comienza a preocupar a los migrantes en EE. UU. es la escasez de empleo.

Aunque oficialmente no se puede hablar de recesión económica, lo cierto es que en estados como California han cerrado parques de diversiones, restaurantes, supermercados, teatros y cines, y los hoteles reportan cancelaciones de reservaciones y convenciones.

Poca gente se ve caminando por las calles en Columbus, Ohio. La mayoría de la gente ha acatado los llamados a permanecer en casa. (Foto Prensa Libre: AFP)

 

En estos lugares trabajan muchos migrantes, algunos con estatus migratorio irregular, quienes al quedarse en sus casas no recibirán sueldo.

“Las remesas se verán impactadas”, señala Castillo, porque priorizarán comprar artículos de primera necesidad o para hacerle frente a la emergencia antes que enviar dinero a Guatemala. “Yo, por ejemplo, dejé de trabajar 15 días y solo el fin de semana tuve que comprar agua y otras cosas y gasté US$450”, relató.

Castillo añadió que algunos guatemaltecos comienzan a pensar en vender sus propiedades en EE. UU. y regresar a Guatemala “para curarse o morir en su país”, incluso si para ello tienen que hacerlo por tierra —debido a la restricción de vuelos—; además, porque no quieren arriesgarse a que un miembro de la familia sea detenido por pedir ayuda en un hospital.

Eddy Garrido, integrante del Foro Migrante de Guatemala en Phoenix, Arizona, precisó que en esa ciudad la gente comienza a entrar en pánico, por lo cual, aunque por el momento el impacto no ha sido tan grande, sí podría serlo en el futuro cercano puesto que desde este domingo se comenzaron a ver muchos lugares vacíos como restaurante, cines, y tiendas que están “a punto de cerrar”.

“Las compañías están mandado a su personal a trabajar en casas, y es una locura, la gente empezó a comprar como loco a pesar de que somos un estado con solo 13 casos”, refirió el líder migrante.

Número telefónico

 

La Cancillería dio a conocer la habilitación del número de teléfono gratuito 1-844-805-1011 para que los guatemaltecos en EE. UU. puedan reportar cualquier emergencia o necesiten orientación de cómo proceder si alguien es sospechoso de portar el covid-19.

La promoción del número se hace principalmente a través de las redes sociales de las entidades oficiales. No obstante, algunos migrantes consideran que debe hacerse una campaña en Guatemala para que los familiares de los guatemaltecos en EE. UU. les den a conocer el número puesto que la comunicación familiar es el principal contacto para muchos de ellos, sobre todo para los que no hablan español ni inglés.

El Instituto Fronterizo Esperanza, organización promigrante en El Paso, Texas, hizo un llamado a ICE y a la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza para que suspendan las operaciones de detención de aquellas personas que no representan una amenaza para la comunidad estadounidense, y así garantizar que los migrantes puedan acceder a atención médica “sin temor a ser arrestados, detenidos o deportados”.

A través de un comunicado, el Instituto también llamó a proteger a las personas en centros de detención de migrantes y garantizar que todos, incluidos los niños y personas sin hogar tengan a acceso a médicos y alimentos.