Sin saber, migrantes centroamericanos firman su retorno a Tijuana

Un cuarto frío y sus hijos enfermos y llorando por hambre es lo que recuerda Elizabeth, originaria de Guatemala y madre de tres niños, durante la semana que estuvo detenida en las oficinas de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, en inglés) conocida como la “hielera”.

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La guatemalteca narró los momentos de angustia al estar detenida por la policía migratoria en EE. UU.(Foto Prensa Libre: Khennia Reyes)
La guatemalteca narró los momentos de angustia al estar detenida por la policía migratoria en EE. UU.(Foto Prensa Libre: Khennia Reyes)

“Nosotros queremos estar en Estados Unidos y este es un castigo que nos están dando”, expresó la guatemalteca, quien es parte de una de las caravanas de migrantes centroamericanos que partió en noviembre del 2018.

Después del temor y de recibir órdenes de un oficial del ICE de firmar varias hojas en inglés, sin darse cuenta aceptó ser retornada a Tijuana, México, como parte del Protocolo de Protección a Migrantes, ordenado por el mandatario estadounidense Donald Trump, en el cual los centroamericanos solicitantes de asilo humanitario deberán esperar en territorio mexicano mientras se analiza su solicitud de asilo.

“No dan chance de que uno explique su caso. Luego le cortan (nos callan) y empiezan a transcribir. Me decían que hacía falta una firma para completar mi caso, pues nosotros firmamos”, dijo Elizabeth de 31 años.

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Esta familia guatemalteca deberá esperar hasta el 27 de marzo para presentarse en la corte de inmigración y seguir con su proceso.

“Queremos hacer las cosas de manera legal, por eso es que esperamos este número, porque no toda la gente esperó, mucha gente tiró al muro, está allá (Estados Unidos) y eso es lo que no entendemos, por qué. Yo quiero hacer las cosas bien y nos están regresando (a Tijuana)”, lamentó la guatemalteca.

Migrantes centroamericanos tratan de atravesar el Río Bravo en la ruta hacia Estados Unidos.(Prensa Libre: EFE)

Asimismo, dijo que, al igual que en Guatemala, permanecer en esta ciudad es estar en peligro constante, pues su pareja es integrante de una pandilla que constantemente los acecha a través de las redes sociales o los manda a buscar. Además ha sido testigo de varios secuestros durante el paso de la caravana por México.

“La pobreza no es mi problema, en donde quiera se vive la pobreza. El problema son las amenazas”, dijo entre lágrimas.

De acuerdo datos extraoficiales, han sido retornados 73 migrantes centroamericanos como parte del protocolo ordenado por Trump.

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Jaime Castillo Hace 2 meses

PUES LA SOLUCION ERA QUEDARSE EN GUATEMALA Y HABER SALIDO A LAS CALLES A PROTESTAR CONTRA EL NARCOPAYASO HASTA QUE RENUNCIARA. PARA ECHARLO A PATADAS DEL PUESTO.

Jorge Del Hace 2 meses

Me parece que ningún pais querría esta clase de personas. Pero como su mira es Estados Unidos, entonces los racistas son Trump y los gringos. Me pregunto, si se fuera a Costa Rica y nos dejaran entrar expresarían lo mismo ?

Carlisle Johnson Hace 2 meses

dificil simpatizar con una mama mal cuidando a sus hijos.y el marido marero?