Apoyo Alimentario se entregó a más de 31 mil beneficiarios duplicados en programas sociales

Padrón de beneficiarios del programa coordinado por el Mides y el Maga también incluye registros de personas fallecidas, empleados públicos y contratistas del Estado.

Familias sacan banderas blancas para pedir ayuda a los automovilistas en la zona 1 de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Familias sacan banderas blancas para pedir ayuda a los automovilistas en la zona 1 de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El programa de Apoyo Alimentario fue creado con el decreto 12-2020 del Congreso de la República, como una medida paliativa a los impactos económicos que dejaría el covid-19 en el país, y por ello se hicieron reajustes presupuestarios para dotarlos de presupuesto.

Un artículo del mencionado decreto prohíbe que quien ya es beneficiario de alguno de los programas estatales de apoyo a la emergencia del covid-19 reciba un segundo aporte, y aún así 31 mil 364 personas que han recibido durante este año el apoyo alimentario también fueron beneficiadas con el Bono Familia.

El programa de Apoyo Alimentario ha entregado durante el 2021 víveres a 169 mil 25 personas, según los registros del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), y a 200 mil 969 por el lado del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga); sin embargo, en el mejor de los casos solo se cuenta con información detallada de los beneficiarios en cuatro de cada 10 casos.

La información pública que presentó el Mides al Congreso, con el detalle de los 36 mil 558 beneficiarios identificados del programa, evidencia irregularidades como que 128 de las personas que supuestamente recibieron el apoyo alimentario están registradas como fallecidas en el Registro Nacional de las Personas (Renap).

Peor aún, un cruce de información solicitado por la bancada de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) señala que 40 personas están registradas como fallecidas en el Renap desde el 2020, por lo que es imposible que pudieran haber firmado la recepción de víveres entre enero y abril de este año.

Las inconsistencias aumentan cuando se busca en Guatecompras el detalle de quienes han recibido el beneficio estatal, y en la lista del Mides, 144 han sido o son contratistas del Estado; mientras que en la del Maga son 135 casos.

Programa de ayuda

El Mides fue designado para coordinar y entregar los insumos a familias en pobreza y pobreza extrema, en las áreas urbanas del país, y el Maga haría lo suyo en el área rural.

El programa consiste en otorgar 150 libras de alimentos (Mides) o 170 libras (Maga) de la canasta básica, con harina de maíz nixtamalizada (Mides) o maíz (Maga), azúcar fortificada con vitamina A, aceite vegetal, arroz blanco, pasta (Mides), frijol negro, avena en hojuelas, harina de maíz y soya fortificada, y sal yodada, calculadas para la alimentación de una familia de cinco integrantes, durante 30 días. Las recomendaciones alimentarias y nutricionales fueron emitidas por la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán).

El mides cerró el 2020 con la entrega de 319 mil 624 raciones de alimentos en 22 departamentos y 281 municipios, lo cual representa un 55% de ejecución y una inversión de Q247 millones 837 mil 269.62.

El Maga reportaba hasta el 28 de diciembre del 2020 la entrega de 265 mil 203 raciones de alimentos en 22 departamentos y 236 municipios, lo cual representa un 45% de ejecución, mediante una inversión aproximada de Q155 millones.

A la fecha, los números del Maga señalan que se debe cumplir con una población meta de 506 mil familias con el programa de Apoyo Alimentario, del cual ya se ha alcanzado al 95% de la población.

Fallas

Iván Aguilar, gerente del Programa Humanitario de Oxfam, dijo que una de las fallas en las ayudas que se habilitaron para la emergencia sanitaria es que no se facilitó a los hogares con más necesidad un mecanismo de inscripción.

“Casi medio millón de hogares no tienen acceso a telefonía celular. Ahí hay grupos que requieren con urgencia esa ayuda, pero tienen dificultades para inscribirse”, afirmó.

Aguilar dijo que la falta de oportunidades para acceder a estos programas implicó que algunas familias no tuvieran un plato de comida en la mesa, y ello repercutió en un incremento de casos de desnutrición aguda.

Carlos Barreda, jefe de bancada de la UNE, dijo no existe coordinación entre el Mides y el Maga, lo cual impide focalizar la ayuda a la población que afronta inseguridad alimentaria y nutricional.

“Los listados los trabajan a menudo activistas políticos. Al politizar los programas y entregar alimentos a través de municipalidades y alimentos, la ayuda no llega a quienes más la necesitan”, criticó el congresista.

Barreda comentó que han solicitado que la Contraloría General de Cuentas audite los programas, pues podría haber malversación, abuso de autoridad e incumplimiento de deberes por parte de los encargados en cada dependencia.

Ministerios no son responsables

Raúl Romero, ministro de Desarrollo Social, aseguró que la selección de beneficiarios no estuvo a cargo de esa cartera ni del Maga, sino que fueron los comités de operaciones de emergencia municipal (COE), encabezados por los alcaldes, quienes decidieron qué personas recibirían la ayuda.

“Cada COE municipal propuso la lista de beneficiarios. Ellos mandaron propuesta a la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán), esta hizo la verificación y, luego de depurar las listas y ver que no hubiera dos personas de la misma familia, se envió aprobada a los dos ministerios”, explicó Romero.

Carlos Torres, asesor del Viceministerio de Protección Social, dijo que el acuerdo 78-2020, del 14 de junio de ese año, eliminó la prohibición de que beneficiarios de otros programas de ayuda recibieran también los alimentos.
La oficina de Comunicación del Maga reiteró que la selección de beneficiarios estuvo a cargo de los COE y que “el único criterio de exclusión para optar al beneficio del programa era que no existiese duplicidad de entrega entre el Ministerio de Desarrollo (población urbana) y el Maga (población rural)”.

Señalaron que es posible que algunos beneficiarios hayan fallecido después de la entrega de alimentos.