Personaje del 2015: el guatemalteco

Desde 1992, Prensa Libre reconoce el trabajo, iniciativa y aporte de un perfil guatemalteco cuyo desempeño en un área específica refleja logros ejemplares: valores como el cantautor Ricardo Arjona (1994), el escritor Augusto Monterroso (1997) o el científico Luis von Ahn figuran entre quienes han honrado esta designación editorial.

El movimiento ciudadano recibió muchos adjetivos, entre ellos, la primavera y la nueva revolución. Además, el azul y blanco en el vestuario y las banderas de los manifestantes hizo ver la ausencia de política en las movilizaciones masivas a la Plaza de la Constitución.
El movimiento ciudadano recibió muchos adjetivos, entre ellos, la primavera y la nueva revolución. Además, el azul y blanco en el vestuario y las banderas de los manifestantes hizo ver la ausencia de política en las movilizaciones masivas a la Plaza de la Constitución.

Los acontecimientos del 2015 marcan un hito en la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de la democracia, pero han sido tan masivas, espontáneas y auténticas las históricas manifestaciones cívicas en la Plaza de la Constitución, en la provincia e incluso fuera de las fronteras, que nos honra como medio declarar Personaje del Año a cada guatemalteco, sin distingo de sexo, edad, credo, etnia, nivel socioeconómico o incluso lugar de residencia. Sí, el personaje del año es Usted.

Por primera vez en la historia de este reconocimiento, se hace imposible nombrar a una sola persona, pues cada aporte fue valioso. Cada cartel, cada comentario o invitación en redes sociales, cada asistencia a una protesta pacífica, por reducida que fuera en cualquier rincón del país, fue clave para marcar un giro histórico únicamente comparable con la recordada Revolución del 20 de Octubre de 1944.

El Personaje del Año 2015 es madre, padre, hija, abuela en silla de ruedas; es profesional, maestro, estudiante, vendedor, artesano, ingeniero, periodista, motorista, comerciante, migrante, pues desde diversas ciudades de los cinco continentes hubo connacionales que expresaron apoyo con mantas, fotografías y consignas anticorrupción.

Un fuerte llamado

A los dos días de conocerse que el secretario privado de la entonces vicepresidenta Roxana Baldetti, Juan Carlos Monzón, supuestamente dirigía una compleja red de defraudación aduanera, en redes sociales se convocó a manifestar ese fin de semana.

Lucía Mendizábal, creadora del espacio, junto a otras ocho personas, movieron la fecha para el 25 de abril, en la Plaza de la Constitución. Tímidamente ganó decenas de “asistentes” en dicha red social, pero en cuestión de horas pasó a cientos y, el día anterior al evento, a decenas de miles.

Con el hashtag #RenunciaYa, que se expandió por Instagram y Twitter, unos 60 mil guatemaltecos se reunieron, la primera vez, para exigir la renuncia a Baldetti, la cual vendría dos semanas después.

Ese fue el detonante para un movimiento sin precedentes de manifestaciones ciudadanas, espontáneas y pacíficas que siguieron por 19 semanas más y se extendieron a todos los departamentos.

Gabriel Wer, otro impulsor de las primeras manifestaciones, hizo consolidar el #RenunciaYA en una plataforma y organización.

Aún resuenan las voces que reclaman un país más transparente, más justo y con autoridades que cumplan con su obligación sin vanagloriarse. El guatemalteco sigue atento y se ha ganado un lugar en la historia y muchos elogios en el mundo, por su actitud y acción ejemplar.