Jimmy Morales habla hoy sobre Cicig ante António Guterres

El presidente Jimmy Morales llegó a Nueva York a las 17.20 horas de ayer, para la cita que tiene hoy —y que inicialmente fue negada por su gobierno- con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, en la que, se teme, pida la salida de Iván Velásquez de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala.

El presidente Jimmy Morales es captado por el enviado especial de Prensa Libre cuando aborda un vuelo comercial con destino a Nueva York para asistir a la ONU. (Foto Prensa Libre: Geovanni Contreras)
El presidente Jimmy Morales es captado por el enviado especial de Prensa Libre cuando aborda un vuelo comercial con destino a Nueva York para asistir a la ONU. (Foto Prensa Libre: Geovanni Contreras)

La tarde de ayer, en Guatemala, Velásquez, junto a la Fiscal General, Thelma Aldana, anunció el inicio de procesos de antejuicio contra funcionarios que al dirigir partidos políticos resultaron involucrados en financiamiento electoral ilícito. Se confirmó que hay pesquisas contra FCN-Nación, agrupación de la cual Morales fue  secretario general y que podría ser uno de los factores del viaje a Nueva York.

Aunque  el canciller Carlos Raúl Morales descartó que se busque pedir la salida de Velásquez,  el desgaste era irreversible y   anoche frente a la Casa Presidencial se produjo la primera manifestación ciudadana contra Morales,  al grito de “¡Iván se queda!”.


 La fiscal Aldana reiteró ayer que dejará el cargo si Velásquez es retirado de la Cicig, pero no está sola: unas 40 organizaciones sociales  que acuerpan la lucha anticorrupción exigieron el cese del hostigamiento.

El apoyo a Morales se quedó encerrado en el Congreso, específicamente en  el partido oficial y bancadas aliados, que repiten el discurso antiVelásquez.

Hora crítica

La cita de Morales en la ONU está prevista  para las 17 horas —15 horas de Guatemala— y no hay garantía de que se conozcan detalles de lo que allí se trate, una secretividad que desgasta aún más al presidente.

El mandatario viajó a EE. UU. en un vuelo comercial de clase económica, sin la compañía del canciller Carlos  Morales, quien partió en otro vuelo.

El presidente salió del Aeropuerto Internacional La Aurora a la 7.05 horas y arribó a Nueva York pasadas las  17 horas. En el vuelo se observó que al gobernante le  acompañan    Andrés Castro Montejo, subsecretario privado de Asuntos Políticos; Eduardo Hernández, jefe de gabinete del canciller, y un asesor de Comunicación Social.

También viajan con él un edecán de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad de la Presidencia (SAAS) y un asesor de la Secretaría de Comunicación.

Morales se mostró tranquilo durante el viaje y aprovechó un tiempo para recostar la cabeza en la ventanilla y dormir.
Sectores empresariales, políticos y sociales expresaron su rechazo a que el gobernante acuda al organismo internacional para solicitar el relevo de Velásquez, extremo que negó el canciller, aunque reconoció que en la agenda se contemplaba hablar de un   “fortalecimiento de la Comisión”. Morales no asistió a la presentación del informe del comisionado a la ONU y donantes, el 27 de junio último, pese a que encontrarse   en EE.UU. El 29 de junio, Velásquez fue confirmado en su  misión, hasta 2019.

No hay solicitud

Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU, informó ayer que no han recibido ninguna queja del Gobierno ni de las instituciones de justicia sobre   Velásquez.

“El Secretario General —António Guterres— encomia encarecidamente la labor del comisionado  y espera continuar apoyándole”, enfatizó.

En la mira

Aldana y Velásquez presentaron ayer   una investigación por financiamiento electoral ilícito contra los partidos  UNE y Líder.

En el caso de FCN-Nación, las pesquisas se originaron de una denuncia del Tribunal Supremo Electoral porque la agrupación no presentó  informes de financiamiento. No obstante las pesquisas del MP han afectado a allegados del Presidente, como su hijo y su hermano; o a su amigo Claus Mérida, quien recaudó fondos entre migrantes, los cuales tampoco fueron declarados.