La inversión pública no supera 27.3%

A tres meses para que concluya el ejercicio fiscal 2015, la inversión pública no ha sobrepasado 27.3%, lo que representa un gasto de Q1 mil 844 millones 674 mil 590 en  obras de infraestructura ejecutadas por  ministerios, secretarías, municipalidades y Consejos Departamentales de Desarrollo (Codede).

Durante el 2015 las entidades que administran fondos públicos solicitaron Q21 mil 394 millones 438 mil 672, pero  solo les fueron asignados  Q6 mil 766 millones 885 mil 376. (Foto Prensa Libre: Diseño)
Durante el 2015 las entidades que administran fondos públicos solicitaron Q21 mil 394 millones 438 mil 672, pero  solo les fueron asignados  Q6 mil 766 millones 885 mil 376. (Foto Prensa Libre: Diseño)

Para este año las entidades que administran fondos públicos habían solicitado fondos por Q21 mil 394 millones 438 mil 672, pero  solo les han asignado  Q6 mil 766 millones 885 mil 376.

Factores

Expertos coinciden en que la situación política del país, además de la falta de recaudación de impuestos por parte de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) son dos fuertes causas de la falta de inversión pública, sumado al crecimiento de compromisos, como pactos colectivos y el incremento de los gastos administrativos de las entidades públicas.

La menor inversión la representan los Codede, con solo  un 11.4% de Q218 millones 186 mil 412, que  incluye a un Consejo por cada departamento para desarrollar obras en sus municipios.

Le sigue el gasto sectorial, con Q1 mil 413 millones 155 mil 472, lo que equivale a 32.2% de ejecución estatal.

En esta categoría se encuentran los gastos que efectúan los ministerios, secretarías y consejos, catalogadas por tipo de desembolso, como educación, salud, transporte, vivienda y  seguridad, entre otros.

El año pasado, el sistema Nacional de Inversión Pública cerró en 63.5% de gasto, que representó  Q6 mil millones erogados. Mientras que en 2013 fue de 60%, con Q5 mil millones.

En el caso de lo sectorial, el SNIP demuestra que para transporte que se refiere a la construcción de carreteras, puentes, mejoramiento de calles y ampliaciones de rutas, es la mayor inversión con Q1 mil 43 millones. Le siguen los proyectos de energía, con Q30 millones,  y los servicios generales, con Q90 millones 604 mil.

Por aparte, la ejecución más baja es en proyectos de ciencia y tecnología, que está en 0% de gasto; seguridad interna, con Q2 mil 717 millones, de Q88 millones; y agua y saneamiento, con Q7 mil millones.

Occidente lidera

Las comunas de San Marcos, Huehuetenango y Quetzaltenango lideran la inversión pública municipal, con gastos superiores a los Q19 millones, aunque lo asignado es mayor de Q40 millones. Estas comunas están por encima de los otros gobiernos locales.

Con más bajos recursos gastados para desarrollo público están Petén, Alta Verapaz y Sacatepéquez.
En cuanto a los Consejos de Desarrollo, los mismos departamentos presentan alta ejecución, mayor a Q15 millones, pero  Jalapa, Guatemala y Baja Verapaz demuestran escaso gasto.

Errores

Carlos Martínez, socioeconomista del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos  (Ipnusac), indicó  que desde el 2012 la inversión pública ha disminuido de manera sostenida. Entre los factores  que explican esta situación se encuentra    el crecimiento de la deuda externa, que ha ejecutado el gobierno para sufragar la falta de ingresos fiscales.

“Ante una caída de ingresos disminuyen las transferencias a las municipalidades y consejos de desarrollo”, consideró Martínez, quien   agregó que existe una mala ejecución de todo el presupuesto.

Para Jonathan Menkos, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), las condiciones políticas de este año y la poca recaudación de la SAT han sido la “mezcla perfecta” para un estado que ha terminado por ser un ejecutor del funcionamiento, lejos de las posibilidades de inversión.

“Los últimos años han sido de lentitud por la falta de financiamiento. Aun con la reforma tributaria hemos visto que se ha venido abajo”, consideró Menkos. Añadió:  “Otro problema es la dificultad de aprobar financiamiento en el Congreso, incluso la pérdida de préstamos internacionales”.