La importancia de marcar diferencias

Editorial

Después de una transición de casi cinco meses, caracterizada por la resistencia del gobierno saliente a compartir información de áreas torales, la expectativa sobre las acciones y emprendimientos del gobierno del doctor Alejandro Giammattei se mantiene aún positiva, sobre todo a causa de los despropósitos y decepciones causadas por sucesivas administraciones, que a su vez han generado la agudización de problemas elementales que nunca debieron ser soslayados, tal el caso de la desnutrición. En el primer mes en funciones, se han desarrollado cuatro estados de Prevención, de seis días cada uno, en áreas bien delimitadas, como una táctica de recuperación de control territorial que suscita cautas esperanzas.

Reflexión final luego de cinco años

Editorial

En septiembre del 2015, pocos días antes de ir a las urnas, los guatemaltecos miraban atónitos cómo el entonces presidente se sometía a los tribunales de justicia debido a una acusación por supuestos actos de corrupción, y la cual aún se dirime en el sistema judicial. Elegir, poco más de un mes después, entre una opción que prometía no ser parte de los grupos de corruptos y ladrones que han desfilado por la administración pública o elegir a la antigua forma de hacer política con la promesa populista de ayuda social para los más necesitados no resultaba difícil tomando en cuenta el mal sabor de boca que los antecesores han dejado.

Ya debemos más de Q9,600 por persona

Editorial

Al no tener un plan de gobierno claro era improbable que se lograra una óptima priorización de los recursos disponibles. Ni siquiera hubo capacidad para esbozar una reforma tributaria que sustituyera el adefesio dejado por el gobierno del partido Patriota, el cual a la luz de los hechos tenía como único fin compensar y así disfrazar las operaciones de mafias aduaneras. El nuevo gobierno, que asume en 22 días, debería tener más claro de dónde deberían venir los recursos para el funcionamiento del aparato público y actuar en consecuencia.

Los anuncios anodinos y el afán por figurar

Editorial

A lo largo de tres décadas y media de democracia, las conductas ególatras, adictas al protagonismo y a los efectos electoreros han causado un terrible rezago en el desarrollo nacional, en todos los sentidos. Se anula la visión de largo plazo o únicamente se le invoca como recurso lírico, mas no como una convicción de compromiso con la historia. A esto se debe, por ejemplo, la costumbre de convocar a la “inauguración” de trabajos en proyectos que a menudo quedan varados, ya sea por falta de fondos, cambio de administración o problemas de opacidad, lo cual poco les importa porque al fin de cuentas solo se busca la propaganda.