Miguel Barreto Sánchez: “La ONU no es una entidad supranacional, sino de colaboración, independiente y neutral”

Representante de la ONU en Guatemala dice que el sistema con todas sus agencias planea una inversión en el país cercana a los US$500 millones entre 2021 y 2025.

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Ayudar a las familias vulnerables en el Corredor Seco es una de las prioridades del sistema de Naciones Unidas.  (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Ayudar a las familias vulnerables en el Corredor Seco es una de las prioridades del sistema de Naciones Unidas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Miguel Barreto Sánchez, coordinador residente de las Naciones Unidas y representante del secretario general en Guatemala, conversó con Prensa Libre sobre los planes que hay para el país en los próximos años, así como de su rol que asumirá durante su mandato.

Barreto Sánchez, de origen peruano y que fue nombrado en el cargo el pasado 15 de noviembre, confía en fortalecer los lazos de cooperación entre la ONU y Guatemala, y en que el sistema de Naciones Unidas se convierta en un mecanismo para viabilizar la convergencia de acciones en favor del desarrollo del país.

¿Cómo encara la misión de coordinar las agencias de Naciones Unidas en Guatemala?

Esto muy contento de estar en Guatemala. He recibido muestras de apertura y aprecio de parte del Gobierno. Busco fortalecer el rol de las Naciones Unidas y por supuesto servir como un enlace de buenos oficios en caso de que sea necesario para cualquier situación que se presente en el país. Es importante generar vías de comunicación con diferentes sectores y ponerse de acuerdo en una agenda pública de coincidencias y creo que es importante trabajar juntos para darle continuidad a las actividades, proyectos y políticas públicas que funcionan positivamente en el país.

¿Qué planes y proyectos puede apoyar el sistema de Naciones Unidas en los próximos años?

Nosotros trabajamos sobre la base del marco de cooperación aprobado entre el Gobierno de Guatemala y el sistema de Naciones Unidas que tiene cinco áreas de trabajo: desarrollo social y económico, medio ambiente, promoción de la paz, seguridad y justicia y fortalecimientos de instituciones sólidas. Ahí tenemos diferentes actividades y proyectos que ejecutan las 24 agentes que tienen presencia en el país. Ahora hacemos una evaluación para medir el impacto de esta inversión que se ha hecho en coordinación con el Gobierno, instituciones nacionales, sociedad civil, sector privado… En el 2021 el sistema invirtió aproximadamente US$130 millones en sus actividades.

¿De estas áreas hay alguna que tenga prioridad?

La misma, pero por supuesto buscamos ajustarnos a las prioridades del Gobierno, particularmente el Sello Blanco —programa gubernamental para combatir la pobreza—, cadenas de valor, sostenibilidad ambiental y movilidad humana (migración). Vamos a trabajar juntos a fin de que las actividades y proyectos que maneja el sistema estén dirigidos a la priorización que hace el Gobierno.

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¿Ya ha tenido la oportunidad de acercarse y platicar con todos estos sectores sociales?

Estoy empezando reuniones con todos estos sectores, me reuní con el sector privado, vamos a hacerlo con la sociedad civil, autoridades de Gobierno y con la comunidad internacional. La idea es promover el rol de las Naciones Unidas e identificar cuáles son los temas que estos sectores, consideran, el sistema puede apoyar.

Miguel Barreto Sánchez es representante de la ONU en el país desde el pasado 15 de noviembre. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

¿Hay algún monto que se piense invertir en Guatemala en los próximos años?

El presupuesto global del marco de cooperación de la ONU por cinco años es de aproximadamente US$500 millones. Esto es exclusivamente para Guatemala, pero dependemos de los aportes voluntarios de los estados, la comunidad internacional, pero el valor presupuestado es ese, de 2021 a 2025.

¿Qué planes en concreto ya están por empezar a funcionar?

Tenemos el plan de respuesta humanitaria aprobado este año de aproximadamente US$160 millones que está financiado aproximadamente en un 50% y que vale para los próximos 18 meses. Estos recursos estarán destinados a prevención y preparación en caso de desastres, esto se origina por los riesgos y afectaciones que hubo por las tormentas tropicales Eta e Iota, y el impacto que han tenido, particularmente la población más vulnerable.

¿Qué agencias estarán a cargo de este plan de respuesta humanitaria?

Todo el equipo humanitario del país, que no solo son las agencias del sistema, también participan el Estado a través de Conred (Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres), así como otras agencias y oenegés que trabajan en el área de respuestas humanitaria, aproximadamente son 40 miembros en total.

El plan involucra dos temas, seguridad alimentaria y protección que están muy vinculados a la movilidad humana.

Hablando de migración ¿cómo analizan este fenómeno que ha ido en incremento?

El fenómeno migratorio debe ser abordado a partir de las causas profundas que originan que la gente se vaya. Nadie desea irse de su lugar de origen, por lo tanto, hay que abordar la pobreza, particularmente en el Corredor Seco —y— generar empleos. Los estados tienen que generar más recursos para invertir más en desarrollo social, es esa es la clave. Nosotros buscamos que a mediano plazo la inversión se haga para evitar las causas que hacen que la gente se vaya. Además, en el caso de Guatemala, que es más un país de tránsito, la protección es importante porque lo que rodea a la migración es el fenómeno que se conoce como coyote —coyotaje— que es el que gana alrededor del fenómeno migratorio.

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¿Cuáles son los factores que urge atacar para disminuir la migración?

Hay diferentes variables. Por supuesto, la promoción del empleo, algo fundamental es el trabajo que se haga en las zonas del Corredor Seco, donde la gente depende del empleo temporal o de la supervivencia de la agricultura familiar. Es importante que los estados en América Central inviertan más en redes de protección social que permitan que la gente tenga acceso a educación y salud, por lo tanto, lo que hay que hacer es invertir en las causas profundas de la migración. Nosotros estamos convencidos que con programas sostenibles las comunidades serán más resilientes y el nivel migratorio se reducirá.

Ayudar a combatir las causas estructurales de la pobreza es una de las metas de OU en Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

¿Cómo analiza la coyuntura del país, podemos los guatemaltecos esperar cambios?

Lo primero que quiero decir es que la percepción de lo negativo en Guatemala no es ajena a la situación de toda América Latina, lo importante es identificar áreas de consenso donde se pueda avanzar. Es preponderante identificar cuáles son las actividades positivas e invertir más en ellas. Es importante generar buenos oficios para acercar a la sociedad guatemalteca e identificar esos temas de convergencia mínima que permitan una agenda de mediano y largo plazo y ahora es clave considerando que en un año y medio tendremos un proceso electoral.

También es fundamental el fortalecimiento de las instituciones del Estado, el Estado de derecho. Esperamos que las selecciones pendientes en cargos público que tienen algún impacto en la institucionalidad nacional puedan hacerse de manera transparente y sobre todo generar espacios de tranquilidad para que haya muchas más posibilidades de confiar en el mecanismo de justicia en todo el país.

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Guatemala tiene múltiples problemas ¿cuál es el que más preocupa?

No siento que haya que pensar en sentido negativo, los guatemaltecos tienen que trabajar de manera conjunta identificando los problemas claves para abordar su propio desarrollo y fortalecer la institucionalidad del Estado. La institucionalidad es muy importante en nuestros países, no identifico solo a Guatemala porque no es solo un tema específico o exclusivo de Guatemala, esto tiene que ver con el fortalecimiento de la democracia y la lucha contra la corrupción.

Acerca del Informe de Desarrollo Humano, se esperaba su publicación el año pasado, pero ya no se dio. Se habló de presiones para que no se publicara, ¿qué pasó?

El informe es una fotografía de un país en un momento específico que identifica las áreas en las cuales hay carencias y necesidades. En el caso de Guatemala el estudio está bajo revisión, hay que tener en consideración que el 2020 fue un año covid, por lo tanto, la información no necesariamente ha fluido con la rapidez que normalmente existe, por lo tanto, está en revisión.

El sistema de Naciones Unidas juega un importante papel en las crisis migratorias. Una caravana en el oriente del país. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

¿Pero no hubo algún tipo de presión para que no se publicara?

Que yo sepa no. Hay conversaciones regulares con todas las contrapartes como es el caso, pero repito, el informe está en este momento en corrección y será publicado en su oportunidad.

¿Cómo debe aprovechar el país este informe?

Identificando cuáles son las áreas y brechas existentes y cómo ha evolucionado en determinadas áreas económicas y sociales al compararse con los de años anteriores. También es importante para definir políticas públicas que puedan abordar las dificultades que el informe establezca y determine.

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Hablando de institucionalidad ¿qué balance hacen del paso de Cicig en el país?

Lo primero que quiero decir es que, todos los mecanismos que puedan existir en Guatemala, incluida la Cicig (Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala), nacen de acuerdos que el Estado asumió de manera soberana y terminaron en el momento en que el Estado no quiso continuarlos. Para nosotros es importante que la visión sobre las Naciones Unidas sea mucho más amplia y objetiva, en este país tenemos más de 24 agencias trabajando y mi rol es fortalecer ese trabajo.

¿Pero hay algún análisis que se haya hecho del paso de Cicig?

Lo importante aquí es que de cualquier tipo de experiencia anterior entendamos las lecciones aprendidas y puedan, ojalá, replicarse a través de los esquemas de institucionalidad que establezca soberanamente el Estado.

La ONU recientemente aprobó un programa de apoyo para los afectados por ETA e Iota por US$160 millones. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

¿Cómo ve al país al final de su mandato y cuál es su mensaje para la sociedad guatemalteca?

Lo que visibilizo yo con relación a mi rol es que se entienda que el sistema no es una entidad supranacional, sino una que viene a colaborar en coordinación con las autoridades y respetando su soberanía. Lo que buscamos es, no solo implementar programas, actividades y apoyar el fortalecimiento de capacidades, sino también servir como un gestor de buenos oficios para promover la convergencia que permitan la sostenibilidad de las decisiones de políticas públicas a largo plazo.

Mi mensaje es que Naciones Unidas es un sistema totalmente independiente y neutral. Lo que buscamos es ser un gestor de todas las posiciones y apoyar de manera convergente las diferencias para buscar soluciones.