Oficialismo busca el control del Congreso para el 2021

Expertos en la política coinciden que en los 10 meses del nuevo Legislativo no se ha dado prioridad a tareas clave que permitan estabilizar el sistema judicial, así mismo se han relegado proyectos para apoyar la economía nacional golpeada por la pandemia.

La Junta Directiva se encarga de proponer las agendas de la sesión y dirigir la plenaria, incluyendo los tiempos de la votación. Fotografía: Congreso.
La Junta Directiva se encarga de proponer las agendas de la sesión y dirigir la plenaria, incluyendo los tiempos de la votación. Fotografía: Congreso.

La gestión de la actual Junta Directiva del Congreso, liderada por el diputado Allan Rodríguez, ha despertado dudas respecto a su productividad cuando se habla que la alianza  oficialista estaría buscando el apoyo para su reelección esta misma semana.

Eso según rumores del Palacio Legislativo que el propio bloque parlamentario del partido Todos plasmó en un comunicado de prensa, explicando que no están dispuestos a apoyar una propuesta de planilla liderada por la bancada Vamos por una Guatemala diferente (Vamos).

“Debido a que el oficialismo está en busca de apoyo y realiza negociaciones para concretar la presidencia de la Junta Directiva 2021-2022 en el Congreso de la República, y tomando en cuenta que su objetivo es incluir dicha elección en las sesiones plenarias de esta semana, los diputados de la Bancada Todos no respaldamos dichas negociaciones y no votaremos por  ninguna junta directiva que presida la bancada oficial”, detalla el documento.

Incluso la bancada que ocupa en la actualidad una de las secretarías de la directiva, bajo la representación de Felipe Alejos, añade que estará tomando medidas legales si alguno de sus congresistas actúa contra los lineamientos antes expuestos.

“Desde ya, los diputados de la Bancada Todos rechazamos cualquier acercamiento que busque que integremos una junta directiva encabezada por el oficialismo,  debido a que existen señalamientos y denuncias públicas de compra de voluntades, Todos no se prestará a ese tipo de negociaciones. No está demás enfatizar que, el diputado de Todos que no respete la línea institucional de la Bancada será llevado al Tribunal de Honor del partido, para que se apliquen las medidas disciplinarias correspondientes”, señala el escrito.

Con anterioridad la fracción de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) encabezada por Carlos Barreda ya había señalado públicamente la aparente compra de voluntades, que según  las sospechas del grupo de diputados, habría llevado a Vamos a la silla presidencial del Congreso.

Sesiones plenarias

Este lunes no se celebró la acostumbrada reunión de Jefes de Bloque en la que se propone la agenda de las sesiones plenarias, pero el encuentro de diputados se trasladó para el asueto del 20 de octubre, según confirmó una fuente legislativa.

No hacer esa modificación en su agenda de trabajo limitaba la cantidad de plenarias a celebrar, ya que deben convocar con al menos 24 horas de antelación, y con esto, ya podrían sesionar miércoles y jueves.

Si los rumores que se escuchan en el palacio legislativo son acertados, la alianza oficialista tendría entonces dos días para tratar de impulsar su planilla para hacerse, de nuevo, con la silla presidencial del Congreso.

Lo aceptable de la Junta Directiva

Analistas en política concuerdan en decir que el único momento en la que “brillo” la Junta Directiva del Congreso fue cuando agilizó la emisión de decretos que tuvieron un efecto directo en como diversas oficinas de gobierno atendían la pandemia del Covid – 19.

“Se aprobaron varios préstamos para las necesidades presupuestarias que pidió el Ejecutivo, también la aprobación de los estados de Sitio y Calamidad. Mucha de la agenda legislativa desde marzo se centró en la pandemia y se olvidaron otros temas transcendentales, que tal vez se fueron incluyendo pero a un paso demasiado lento, temas económicos y sociales”, explicó Walter Menchú, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien).

Por su parte Edgar Ortíz, de Fundación Libertad y Desarrollo, opina que si vieron reformas legales y aunque desaprueban la gestión legislativa el inicio de la crisis sanitaria fue el único momento en que vieron productividad parlamentaria.

“Es una Junta Directiva que no dio brillo, lo único que uno puede destacar es que en la parte más álgida de la pandemia obviamente si se aprobaron algunas leyes cruciales, específicamente al presupuesto, pero era un momento que exigía entregar resultados, así que no se si tampoco es que sea un gran mérito de ellos, yo veo que le quedaron a deber al país”, señaló.

Las deudas legislativas

Aunque se dio la emisión de decretos durante el comienzo de la crisis del Covid – 19 las mismas no han sido aceptadas del todo, lo que podría empañar la poca productividad, que hasta ahora, se le ha visto a los diputados, según el análisis de Fernando Ixpanel, de la Asociación de Investigación en Estudios Sociales (Asies).

“Aunque se dio la aprobación de algunos proyectos como el Bono Familia y los paquetes de apoyo económico el Ejecutivo con los prestamos siempre están siendo cuestionados y fiscalizados por diversos sectores, pudo haber muchas acciones positivas para priorizar todo esto pero a la larga tienen diferentes ejes que no pueden ser calificados como buenos o malos, tienen varios matices”, refirió.

Según Ortíz las principales deudas que deja la actual Junta Directiva del Congreso yacen en la postergada elección de magistrados para la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la ausencia de proyectos económicos.

“Para mi hay dos temas clave que se quedaron a un lado: el tema de las Cortes, el caso está prácticamente en manos de la Junta Directiva. Promover el cumplimiento de la sentencia de la Corte de Constitucionalidad (CC) y elegir Cortes, es más hasta han enredado el tema a propósito y eso trae consecuencias muy negativas, y lo segundo es la agenda económica, frecuentemente dicen que no avanzan con las Cortes porque hay algo más importante, pero tampoco vemos una agenda de reactivación”, indicó.

Mientras que Menchú resalta que la ausencia de una verdadera voluntad política para cumplir con la resolución Constitucional, “la elección de los magistrados porque lo que vimos fue una punga entre la CC, Ministerio Público (MP), pero cuando ya le tocó al Congreso tomar decisiones acerca de la elección siempre estuvo incluido en la agenda, pero en el último punto y casi nunca se llega a ese punto y cuando se llega se rompe quórum, al final esa elección quedó entrampada entre unos requerimientos muy complicados de la CC versus la no voluntad política de los diputados”, concluyó.