Desmintió además que la empresa argentina Kolektor fuera la asignada por anticipado para ejecutar ese plan. “Circularon una serie de rumores de una empresa argentina por unas visitas que se hicieron en el pasado aquí en la SAT, pero eso no quiere decir que esta empresa iba a ser la ganadora del concurso”, declaró.
Ante la negativa de contratar a una empresa privada, Muñoz comentó que el directorio propuso “crear mesas técnicas conjuntas donde esté presente el directorio, los intendentes y el comité de operaciones para que en conjunto se puedan formar ideas, analizar estrategias para mejorar la recaudación”.
Agregó que aunque no se cumplan con las metas de recaudación no habrá despido de empleados de la institución recaudadora de impuestos.
Desde mediados de junio la SAT analizaba la contratación de una empresa que brindaría asesoría y capacitación, con el objetivo de aumentar la recaudación tributaria, y ofreció dar comisión que -llegaría más o menos a Q274 millones- al pago por los costos de la consultoría.
El presidente Otto Pérez Molina defendía el proyecto puesto que consideraba que los términos del proyecto eran de beneficio para el erario. Incluso fue quien informó que funcionarios de la SAT visitaron Argentina para conocer los sistemas de fiscalización de una empresa en ese país.
Recaudación sale cara
El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) señaló hoy que la SAT sigue siendo una entidad con escasos resultados y un alto costo para el Estado, lo que no hace rentable su desempeño.
Jonathan Menkos, investigador economista de Icefi, resaltó que por cada Q100 que la SAT recauda son Q2.3 que se destinan directamente a la entidad, lo que en comparación con el resto de países de la región es casi el doble.
Menkos resaltó que antes de un asesoría externa para mejorar el desempeño de la SAT, es necesaria una reestructuración y orden interno de la entidad, a través del desempeño de su recurso humano.
“Son tareas urgentes la reducción de la evasión de impuestos y la defraudación aduanera; mejorar los niveles de cumplimiento voluntario; aumentar la base tributaria como mecanismo de control; simplificar el pago de impuestos, y difundir públicamente informes sobre planes de fiscalización y metas a alcanzar” puntualizó Menkos.