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“Operación Panito” continúa ayudando a personas de escasos recursos

Voluntarios donan, desde hace más de 20 años, alimentos a personas de escasos recursos. Ahora, durante la pandemia, se innovaron y buscaron organizaciones sociales para apoyar.

Los voluntarios entregan alimentos en la Unidad Nacional de Oncología Pediátrica. (Foto Prensa Libre: cortesía Operación Panito).

Los voluntarios entregan alimentos en la Unidad Nacional de Oncología Pediátrica. (Foto Prensa Libre: cortesía Operación Panito).

Cada 15 días, los sábados por la mañana, un grupo de voluntarios, formado por aproximadamente 25 personas, se alista para visitar tres lugares de la zona 1 de la capital, para llevar desayuno a personas de escasos recursos. Más allá del objetivo de saciar el hambre, los jóvenes se proponen dar un abrazo de esperanza a quienes lo necesitan. Por ello, a pesar de las restricciones por la pandemia y los riesgos de contagio, no han cesado sus actividades y continúan ayudando.

Operación Panito nació el 24 de diciembre de 1994, cuando un grupo de jóvenes emproístas decidió celebrar Navidad repartiendo tamales alrededor del Parque Central a personas en situación de calle. Luego del éxito obtenido decidieron hacerlo cada sábado, a un lado de la Catedral Metropolitana.

“Los jóvenes emproístas somos personas católicas con capacidades de liderazgo y que buscamos influir en nuestro sector. Emproístas significa en pro de Cristo”, explica Marielos Monzón, integrante de Operación Panito.

Con el tiempo cambiaron el menú por panes con huevo, frijol o jamón, un vaso de café y pan dulce. De esa idea surge el nombre del proyecto, porque las personas formaban fila parar recibir su panito. Debido a que cada vez eran más quienes llegaban a pedir desayuno y más voluntarios se unían, decidieron ampliar la cobertura y se colocaron también a un costado de la iglesia San Sebastián, siempre en la zona 1.

Después surgió la idea de llevar alimentos a la Unidad Nacional de Oncología Pediátrica (Unop), en la zona 11, así como a personas que se encontraban en el Hospital General San Juan de Dios; sin embargo, luego del atentado del 2015 en ese lugar, por el que una mujer falleció y varias personas resultaron heridas, suspendieron las actividades allí.

Ayuda en pandemia

Desde el año pasado, los integrantes del proyecto tenían claro que debían continuar   su labor, pero también tomar precauciones para evitar contagiarse.

Por ello dejaron de entregar desayunos en la calle, pero se unieron a organizaciones sociales que ayudan a personas en situación de calle y a niños con discapacidad.

“Para nosotros, detener nuestra ayuda nunca fue una opción. Así como todos nos teníamos que adecuar a lo que estaba pasando en el país e ingeniárnosla para continuar ayudando al prójimo”, dice Monzón.

Ahora los voluntarios acuden cada 15 días a la Unop para entregar 94 desayunos, al tiempo que ayudan con dinero en efectivo y alimentos al Hogar Marina Guirola, en el cual las hermanas de la congregación Hijas de San Jerónimo Emiliani cuidan a niños huérfanos con discapacidad.

También donan 300 panes y 12 cartones de huevos a la Casa de la Misericordia, que apoya a personas en situación de calle.

 Otras actividades

Además de alimentos, los voluntarios han organizado   actividades para ayudar de mejor manera durante el año. Por ejemplo, en invierno lanzan una jornada de capas; en noviembre y diciembre, la jornada de ponchos, para que las personas se protejan del frío. El año pasado organizaron una jornada de higiene, durante la cual entregaron bolsas con insumos básicos.

Donativo

Si usted desea ayudar,  en la página de Facebook @OperacionPanito se publican cada semana los donativos que harán a los tres lugares mencionados y el número de cuenta bancaria para recibir aportes.

ESCRITO POR:

Andrea Jumique Castillo

Periodista de Prensa Libre especializada en temas de salud, bienestar y cultura, con 5 años de experiencia.

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Unop