1961: La historia del guatemalteco que se salvó de naufragar en un tifón en China

Dos amigos que se conocieron por cartas y decidieron emprender una aventura marítima de China a Guatemala, pero el clima la frustró.

Dos aventureros en la década de 1960 que planeaban rodear el mundo en un yate.  (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Dos aventureros en la década de 1960 que planeaban rodear el mundo en un yate. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En agosto de 1961 se publicó en Prensa Libre una noticia impactante. Dos marineros que se proponían en ese entonces dar la vuelta al mundo en su yate Euskalduna terminaron a la deriva durante una semana en el Mar de China.

Era su primer intento por viajar de Hong-Kong a Guatemala. Se trataba de Alfredo Cazalis, español de origen vasco que obtuvo la nacionalidad guatemalteca, y Manuel Carvajal, de Sevilla.
Cazalis vivía en la ciudad de Guatemala. La crónica describe que los marineros estuvieron a merced de tifones y olas gigantescas hasta que un barco chino los rescató y los llevó a Taiwán. “Allí están descansando y a la espera de que su pequeña embarcación sea reparada de los numerosos destrozos que sufrió durante la aventura que los periodistas chinos han calificado como una odisea”, describe el artículo.

Un diario de España publicó que el tifón Eloise fue el que les alcanzó. “La violencia del temporal rompió el mástil principal…”.

(Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Cazalis escribió una carta a su familia en Guatemala en la cual relataba: “Salimos de Hong-Kong el 7 de julio con rumbo a las Filipinas y al principio todo iba bien hasta que se le ocurrió hacer acto de presencia al tifón Eloise y nos tuvo dos días y dos noches con la vida pendiente de un hilo, tanto así que llegó el momento que al no poder hacer nada nos tumbamos a dormir -dormir es un decir, porque con el zarandeo del velero no podíamos ni estar tumbados- y a esperar cuándo sería el momento de morir, pero gracias a que el Euskalduna es fuerte como una roca, salimos adelante, solo que el tifón nos desvió mucho para el norte. Cuando ya pudimos más o menos volver a coger el rumbo de Filipinas nuevamente otro tifón, este más lejos, nos volvió a molestar, no tanto como el otro ya que este que se llama Florence iba más al norte; ese día pasó un barco cerca y el capitán nos dio informaciones del estado de tiempo y de la posición exacta donde estábamos y nos aconsejó que si pensábamos ir a las islas de Luzón que nos apuráramos pues del sur de Filipinas salía una tormenta tropical con vientos superiores a 40 nudos y que nos iba a agarrar…”

La carta de Cazalis termina narrando que cuando pisó tierra y comenzó a caminar sentía que se caía. Más tarde, cuando se encontraba descansando seguía con la sensación de movimiento.
Los navegantes se hicieron amigos por medio de cartas y así planearon el viaje. En Guatemala, Cazalis se dedicaba a atender un restaurante y no sabía nada de navegación, mientras Carvajal era un marinero avezado, puesto que trabajaba como segundo maquinista en un barco mercante.

Cazalis salió de Guatemala en abril de ese año por vía aérea hacia Los Ángeles, California, siguió hasta Australia y allí se encontró con Carvajal, quien renunció a su trabajo y juntos se fueron a Filipinas para comprar la embarcación.

“No encontraron lo que deseaban y se trasladaron a Hong-Kong, donde adquirieron lo que los periodistas de Formosa llaman un yate, pero que a juzgar por las fotografías más parece un bergantín”, dice el artículo.

(Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Alfredo Cazalis también estuvo presente cuando en 1966 llegó a Guatemala de la carabela Olatrane Sanlúcar, réplica de La Niña, una de las tres con las que Colón llegó a América en su primer viaje. La misma estuvo en Puerto San José y el capitán era Carlos Etayo Elizondo. Le acompañaban seis tripulantes. Después de 10 meses de navegación llegaron a Guatemala.