Corazón de hormigo

El instrumento nacional cumple un papel cohesionador en la sociedad. Cada 20 de febrero se celebra el Día Nacional de la Marimba.

La marimba es el instrumento nacional por excelencia. (Foto: Hemeroteca PL)
La marimba es el instrumento nacional por excelencia. (Foto: Hemeroteca PL)

Hablar de las teclas morenas de la marimba, llenas de magia y armonía, es adentrarse en lo más profundo de los sentimientos puros del guatemalteco.

Es tocar las fibras de identidad, por el encanto y nostalgia que despiertan cada una de sus notas. En los parques de las principales ciudades del país, en eventos sociales o en actos oficiales, la marimba está presente.

Las grandes composiciones, como Noche de luna entre ruinas, escrita por el maestro Mariano Valverde, o Ferrocarril de Los Altos, del insigne Domingo Betancourth, forman parte del imaginario colectivo.La marimba es uno de los grandes aportes que Guatemala le ha brindado al mundo. Su incuestionable valor como instrumento musical, su belleza sonora y su condición de elemento cultural cohesionador de la sociedad elevaron al instrumento nacional a la categoría de símbolo patrio en 1999.

Marimba Vargas Jordán de San Agustín Acasaguastlán. (Foto: Hemeroteca PL)
Origen

En antiguas culturas se han registrado antecedentes del concepto principal que le dio origen. Según Léster Godínez, musicólogo y director de Bellas Artes del Ministerio de Cultura y Deportes, el más antiguo, de hace unos tres mil años, es el litófono —del griego lito, que significa piedra, y fono, sonido— hallado en Vietnam en el 2009.

Godínez plantea una hipótesis acerca de su origen organológico y antropológico. “Del mismo modo que la trompeta o el corno provienen del uso del cuerno, y el tambor, del empleo de un tronco de madera hueco, así también la marimba debió surgir del concepto de agrupar tablillas para producir sonidos”, explica.

El balafón, un instrumento africano que evolucionó de este concepto, presumiblemente llegó a América con el arribo de esclavos de ese continente durante la Colonia, afirma Godínez.

Francisco Guzmán, director del Museo del Quetzal y la Marimba,  de Salamá, muestra una de las marimbas más antiguas del país. (Foto: Hemeroteca PL)
Otra hipótesis es la del historiador Mariano López Mayorical, quien hace referencia al vaso de Ratinlixul, encontrado en Alta Verapaz, donde se observa la figura de un maya que carga un objeto con líneas que parecen teclas, “pero no hay evidencia de que se trate de nuestro instrumento musical”, indica.

Según Armando Hernández, director de la Marimba de Conciertos del Palacio Nacional de la Cultura, en Guatemala el uso de una marimba de tecomates se registra durante la inauguración de la Catedral de Santiago de los Caballeros, en 1680.
“A mediados del siglo XVIII, los tecomates fueron sustituidos por cajones de resonancia hechos con madera de ciprés o cedro, siempre apoyada en el suelo”, refiere.

Fue el presbítero Juan Joseph de Padilla quien levantó del suelo el instrumento, a través de una estructura de cuatro patas, creando así la llamada marimba sencilla. “Su aporte fue trascendental, asignándole una personalidad e identidad únicas que la definen como auténticamente guatemalteca”, expone Godínez.

El mayor cambio en la evolución de la marimba ocurrió en 1892, cuando Julián Paniagua Martínez le sugirió al maestro Sebastián Hurtado crear una marimba que permitiera imitar al piano. Hurtado ideó la marimba doble o cuache, alrededor de 1894.

Foto de la portada del Long play grabado por la marimba Maderas de mi Tierra. (Foto: Hemeroteca PL)
“El instrumento de tecomates era interpretado por una sola persona, mientras que la marimba sencilla por tres o cinco intérpretes. Pero esta solo podía ejecutar escalas diatónicas, que es como si solo tocáramos las teclas blancas del piano. Con la marimba doble el problema fue superado”, dice Hernández.

Talleres

La fabricación de marimbas es todo un arte lleno de tradición. El Taller Internacional de Marimbas Barrios, fundado por Rosendo E. Barrios en 1904, es el más reconocido. Fue declarado Patrimonio Cultural Intangible de la Nación en el 2004. Fabrica instrumentos para grupos como Chapinlandia, TGW y Gallito.

Taller Internacional de Marimbas Barrios, fundado en 1904. (Foto: Hemeroteca PL)
El tiempo para armar una marimba grande para cuatro músicos —pícolo, tiple, centro y bajo— y tenor para dos —pícolo y tiple— puede ser de seis a siete meses y su costo puede ser de unos Q100 mil, cuenta Barrios.

Compositores

Las posibilidades musicales que la marimba proyecta han motivado la creación de muchas obras que se han vuelto emblemáticas. Tenis Club, de Rocael Hurtado; Llegarás a quererme, de Salomón Argueta, y Lágrimas de Telma, de Gumercindo Palacios, entre otras melodías, han sido escuchadas por millones de guatemaltecos, causando que muchos se pongan de pie y bailen. Según Godínez, en un contexto en que la sociedad guatemalteca está sujeta al bombardeo mediático de otras culturas, la marimba cumple como elemento cultural cohesionador, porque viene a ser un denominador común”.

Grupos

Muchos son los grupos de marimba que han destacado en la historia, pero ninguno ha trascendido tanto como Chapinlandia, fundado a partir de la relación que su creador, Froilán Rodas Santizo, guardó con el programa del mismo nombre que se transmite a través de la radio TGW y del cual la marimba formó parte de 1954 hasta 1970.

Composiciones de Rodas Santizo, como Morena linda —bolero— y San Francisco de Asís —son chapín— y más de 350 discos producidos tienen el sello de Chapinlandia.

Después de la muerte de su fundador, en 2008,  su hijo del mismo nombre y apellidos, Froilán Rodas Santizo, tomó las riendas del conjunto. “Desde los ocho años aprendí a tocar marimba, está en mi sangre, es como el aire para mí”, dice Rodas Santizo.

Chapinlandia ha llegado a muchos países y el más visitado ha sido Estados Unidos, debido a la gran cantidad de connacionales que residen ahí. “Allá la emoción es aún más intensa, quizás por la nostalgia que causa oír la belleza de nuestro instrumento”, refiere Rodas Santizo.

Fidel Funes. (Foto: Hemeroteca PL)
Futuro

Debido a la demanda comercial cada vez mayor de la música pop y el desinterés de las autoridades por lo nacional, los marimbistas han batallado durante los últimos años en un ambiente adverso.

“Nosotros no podemos vivir exclusivamente de esto, porque al mes tenemos un promedio de cuatro eventos, y eso no alcanza”, explica Rodas Santizo, quien además es profesor de educación física.

Por cada evento Chapinlandia cobra Q8 mil, suma que se debe repartir entre 15 músicos y utileros. “Por eso da coraje cuando marimbas que pertenecen al Estado ofrecen conciertos en centros comerciales o actos privados. Con cada evento que ellos cubren nos quitan el pan de la boca”, dice.

El Decreto 66-78 del Congreso de la República resuelve que la marimba es el instrumento nacional de Guatemala y ordena que cada emisora de radio en el país incluya una hora de música de este instrumento en su programación. “Lamentablemente esto no se cumple”, lamenta Godínez.

Mientras tanto, algunos establecimientos educativos y universidades buscan promover el instrumento nacional. “La Universidad del Valle, por ejemplo, ha implementado el curso Marimba de Concierto, que despierta el interés de muchos, pues es una clase optativa para cualquier facultad”, afirma Godínez.

Ante los ojos del mundo

La versatilidad de la marimba ha permitido que artistas como la japonesa Keiko Abe ofrezcan conciertos de marimba y orquesta con gran aceptación. Esta artista ha presentado en varias ciudades del mundo el Concierto #1 para marimba y piano, del maestro Jorge Sarmientos.

En el marco de la celebración del 13 Baktún, el maestro Sarmientos presentó su Concierto #2, mostrando la virtud musical de este instrumento tan amado por los guatemaltecos.

Monumento a la marimba en Quetzaltenango. (Foto: Hemeroteca PL)
Bailando

Las marimbas orquesta tuvieron su mejor época durante la década de 1980, gracias a conjuntos como Checha y su India Maya, Los Conejos y Fidel Funes,. entre otras.Los salones de baile El Porvenir de los Obreros y Guatemala Musical se abarrotaban de público los domingos para escuchar y bailar al ritmo de composiciones como La vaciladora, de Checha y su India Maya, o Bailar llorando, de los Internacionales Conejos.

De acuerdo con Fidel Funes, el descenso en la atención del público se debió a la llegada de los grupos de merengue, que en el segundo lustro de esa década tuvo fuerte auge en el país.

“Cuando toco la marimba me emociono tanto que me siento Guatemala”.

Reinventando

El reconocido compositor Joaquín Orellana (1937) es el creador de útiles sonoros inspirados en gran medida en la marimba. Estas son “máquinas diseñadas para reproducir ciertos pasajes musicales o para ser parte de un paisaje sonoro sobre el cual contrastan otros instrumentos más melódicos”, se explica en la página oficial del maestro, donde pueden verse imágenes de la bazookimba o el sinusoide y otros útiles concebidos por Orellana. “La función de muchos de los útiles es formar parte de un paisaje sonoro o una textura musical sobre la cual destacan líneas musicales más definidas, como las flautas de híbrido a presión o la marimba en Ramajes de una Marimba Imaginaria”, una de sus obras más conocidas.

Maestro Joaquín Orellana. (Foto: Hemeroteca PL)
Época de oro

En las primeras décadas del siglo XX, la música compuesta para marimba gozó de creaciones de alta calidad, según Léster Godínez. “Estos grandes compositores crearon piezas únicas de la música, de belleza incomparable, especiales para la marimba”, expone. Estos son algunos de los maestros y sus obras más representativas:

  • Rocael Hurtado Mazariegos (1900-1973): Gitana mía, Mi reina, Visión azul, Diamante negro y Tenis Club (foxtrot).
  • Domingo Betancourt Mazariegos (1906-1980): Ferrocarril de los altos, Aguacatán, San Francisco Zapotitlán, Cobán, Xelajú de mis recuerdos y El cacique dormido.
  • Mariano Valverde (1884-1956): Noche de luna entre ruinas, Horas grises, Último amor, Ondas azules y Reír llorando.
  • Víctor Wotzbelí Aguilar (1897-1940): Utz pin pin, Actualidad, La cruz del cerrito, Añoranza, Occidente, Tristezas quetzaltecas, La patrona de mi pueblo y Los trece.
  • Gumercindo Palacios (1904-1986): Lágrimas de Thelma, Migdalia Azucena, Soledad, Olímpico y Panorama huehueteco.
  • Aparte de las mencionadas hay cientos de composiciones y decenas de autores que han hecho suspirar a los guatemaltecos. 

Popurrí de la Marimba Orquesta Gallito. (Video: tomado de Youtube)