Cuál es la historia de la Huelga de Dolores que en 2020 se quedó sin desfile bufo

Una de las tradiciones del Viernes de Dolores es la realización de la Huelga de Todos los Dolores, por parte de los estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala, este año 2020 de forma extraordinaria no se realizó por la pandemia mundial del nuevo coronavirus.

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La tradicional Huelga de Dolores que se realiza cada Viernes de Dolores no se realizó por la pandemia del coronavirus. (Foto: Hemeroteca PL)
La tradicional Huelga de Dolores que se realiza cada Viernes de Dolores no se realizó por la pandemia del coronavirus. (Foto: Hemeroteca PL)

“Matasanos practicantes / del emplasto fabricantes / güisachines del lugar estudiantes: / en sonora carcajada porrumpid, Ja, Ja”.

Estudiantes de medicina, leyes o farmacia, química, física o Humanidades, todos caben en las estrofas de “La Chalana”, el himno universitario por excelencia, y que cobra vida cada Viernes de Dolores desde hace 122 años.

En Guatemala, la Huelga de Todos  los Dolores es una tradicional manifestación de los estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala, cada año durante la Cuaresma pero el día primordial es el Viernes de Dolores, y de aquí adopta su nombre.

Dicho viernes cuaresmal, que religiosamente está dedicado a los Dolores de María, toma un significado social en Guatemala, pues desde sus inicios la Huelga o movimiento de protesta, recuerda y denuncia “todos los dolores del pueblo de Guatemala”.

Pero, ¿quiénes están detrás de los orígenes de este desfile y manifestación bufa?

La Huelga de Dolores siempre ha generado expectación, la foto ilustra la Huelga de 1922 y fue publicada como una cuenta regresiva en marzo de 1955. (Foto: Hemeroteca PL)
La Huelga de Todos los Dolores se remonta al 1 de abril de 1898 en la Ciudad de Guatemala, cuando el entonces presidente de la República, Manuel “el Bolitero” Estrada Cabrera, dio a la población algunas libertades de expresión. Cabe destacar que Estrada Cabrera también reprimió luego la libre emisión del pensamiento, que incluyó a la Huelga de Dolores.

Estas libertades fueron aprovechadas por los estudiantes para protestar, y por medio de una huelga presionar al Gobierno de Guatemala, hacia la apertura y mejoramiento de las escuelas primarias. Como en otros continentes, la palabra asumió significado de protesta, manifestación o convocatoria.

Estudiantes que participaron en alguna Huelga de Dolores de principios del siglo XX. (Foto: Hemeroteca PL)
El hormiguero

Esta huelga sirvió como impulso para que poco después de un mes, los estudiantes crearan una manifestación satírica para criticar y burlarse de funcionarios públicos, políticos, militares  y ciertos ciudadanos de la sociedad guatemalteca. Esta nueva forma de protesta, que nació en las aulas universitarias, ayudó de alguna manera a denunciar los males de los que habla “La Chalana”. Ningún sector se había atrevido antes a “alborotar el hormiguero”.

En 1921, un grupo de estudiantes universitarios, principalmente de derecho y medicina, deseosos de un canto de guerra del estudiantado, se reunió para nombrar una comisión que se encargó de componerlo.

La comisión fue integrada por los estudiantes Miguel Ángel Asturias, Alfredo Valle Calvo, José Luis Balcárcel, y David Vela.  Asturias, quien nació en 1899, tenía entonces 22 años y era estudiante de la Facultad de Derecho, en el Centro Histórico capitalino, concretamente enfrente del actual Congreso de la República.

Una carroza alegórica en la Huelga de Dolores de 1922. (Foto: Hemeroteca PL)
Curiosamente, en forma casi paralela a la Huelga de Dolores surge la Universidad popular, en cuya fundación también estarían involucrados Asturias, Valle y Vela.

Estos jóvenes iniciaron el trabajo y bautizaron el canto en formación con el nombre Chalana, para hacer resaltar su carácter popular, porque en ese entonces a las locatarias del mercado se les llamaba simplemente “chalanas”.
“Chalán” también es sinónimo de vendedor astuto, que se gana la vida haciendo negocios, que maneja plata en efectivo y compra-vende joyas y otros artilugios.

Con ritmo

La música también es parte de la huelga, varias de las canciones huelguistas son de  humor negro, estas canciones son escritas y producidas por las comparsas.

La música de La Chalana fue creada por José Castañeda. Es llamada el Son de Guerra de los Estudiantes Sancarlistas y es el himno de la Huelga de Dolores.

Fue Asturias quien formuló la cuarta y última estrofa, para cerrar con broche de oro la canción de guerra de los estudiantes.
Los estudiantes contaron con Gabino Juárez, propietario y director de la marimba Ideal Club, conjunto musical que interpretó por primera vez “La Chalana”.

Detalle de la "Chabela", pintada por Hernán Martínez Sobral en 1921. (Foto: Wikimedia Commons).
En ese mismo año, el pintor y estudiante de medicina Hernán Martínez Sobral crea el famoso esqueleto conocido como La Chabela, y organizaron la primera marcha estudiantil, precursora de los actuales desfiles bufos. Para satirizar y retar a los regímenes de turno se creó el estribillo “Aquí está tu son Chabela”, como una forma de provocación mezcla de sátira y picardía.

Se hace especial énfasis en la distinción de La Chalana y La Chabela; la primera es el himno huelguero y la segunda es el esqueleto. La Chabela encabeza el desfile y es símbolo de burla y critica satírica hacia los problemas sociopolíticos de Guatemala.

“Sobre los hediondos males/ de la patria, arrojad flores/ ya que no sois liberales/ ni menos conservadores / malos bichos sin conciencia/ que la apresan en sus dientes/ y le chupan inclementes/ la fuerza de su existencia”.

Vista de un carro alegórico para la Huelga de Dolores de 1928. (Foto: Hemeroteca PL)
Revolucionarios

Asturias y sus compañeros, tildados de “revolucionarios” se convirtieron en críticos tanto de liberales como de conservadores, los grupos que se disputaban el poder desde la Independencia, en 1821.

Momentos memorables de esta lucha fueron, por ejemplo, la llegada de Justo Rufino Barrios al poder y la consiguiente expulsión de los jesuitas, y la asunción de Manuel Estrada Cabrera al poder, en 1898. Con Cabrera se desata la persecución intelectual, ya que este personaje no toleraba ninguna “mente insurrecta”.

Es necesario destacar que tanto Asturias como sus compañeros ideólogos de la Huelga de Dolores fueron amenazados y amedrentados por haberle dado a ésta un carácter satírico más mordaz e hiriente.

Otro de los ideólogos de la sátira fue José Barnoya, más conocido como “el Sordo”.  Nació en la ciudad de Guatemala en 1931, cuando llegó al poder Jorge Ubico.

Su padre le relataba historias cuando él perteneció al desfile satírico entre 1917 y 1923. En esas historias se enteró de todas la hazañas de los estudiantes que habían creado la Asociación de Estudiantes Universitarios, y habían sacado la Huelga de Dolores a las calles, debido a que la actividad era celebrado solo dentro de la Universidad.

José "el Sordo" Barnoya en una fotografía de 2011. (Foto: Hemeroteca PL)
José “El Sordo” Barnoya, ferviente huelguista. (Foto: Hemeroteca PL)

De Barnoya y Carlos, “el huevo” Guzmán Böckler, otro más detrás de la filosofía huelguera, se destaca un famoso Padrenuestro rezado de forma “insolente” en 1957, hecho por el cual fueron excomulgados por la Iglesia, que se declaraba abiertamente en contra de la Huelga de Dolores y toda actividad “comunista”.

El texto dice: “Padre Nuestro… que estás en Washington,?Vilipendiado sea tu nombre… Carlos Castillo Armas venga nos a tu banano… United Fruit Company…?…Amén… a mentada de madre que le dimos”.

Otros de los baluartes detrás de la huelga fueron el caricaturistas Mario López Larrave,  asesinado el 8 de Junio de 1977; Mario Alvarado Rubio, y poetas como Pepe Hernández Cobos y Werner Ovalle.

Como se puede observar, la Huelga de Dolores se nutrió de lo más granado del pensamiento de principios y mediados del siglo XX. Actualmente está considerada Patrimonio Cultural de la Nación

Viernes de Dolores

Para coronar su carrera fecunda de escritor, Asturias escribe su novela “Viernes de Dolores”, cuya ambientación en 1922, dos años después de la caída de Estrada Cabrera, se relaciona directamente con la Huelga de Dolores.

El libro destaca la planificación y la lucha interna de los estudiantes por llevar a cabo la Huelga. Destaca sitios como cantinas, cementerios y hasta lupanares propios de la época que eran frecuentados por los estudiantes para planificar el desfile bufo.

El víacrucis del pueblo. Huelga de Dolores de 2004. (Foto: Hemeroteca PL)
Indirectamente, es un libro de denuncia social que recogió las experiencias de Asturias, Valle, Balcárcel y otros compañeros huelguitas, y detalla la planificación clandestina de la Huelga. Como es propio del genio de Asturias, la obra incluye detalles de tiendas, bares y otros sitios “prohibidos” que formaron parte de la primera década del siglo XX.

Como en todos los libros de Asturias, “Viernes de Dolores” retrata con maestría lugares, personas y objetos propios de la Huelga de Dolores. El texto, concebido en una época de persecución y asedio, y escrito casi en la clandestinidad, retrata la Guatemala pintoresca y los lugares frecuentados por los bohemios y científicos sancarlistas del inolvidable siglo XX.

Dentro de la historia del desfile bufo es necesario recordar que el 1 de agosto de 2015 se realizó una Huelga de Dolores extraordinaria en el contexto de las protestas contra la corrupción del gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti.

También quedará para la historia este viernes de dolores 3 de abril de 2020 ya que la ciudad no presenció la sátira y protesta de la Huelga de Dolores.

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