Masacre enlutó a Noruega en el 2011

El 22 de julio de 2011 el mundo se enteraba con estupor de la masacre de 76 personas en Noruega, una nación conocida por ser muy tranquila.

Portada del 23/07/2011 informando sobre la masacre nórdica. (Foto: Hemeroteca PL)
Portada del 23/07/2011 informando sobre la masacre nórdica. (Foto: Hemeroteca PL)

Ataques casi simultáneos en el centro gubernamental de Noruega y en el islote Utoya, a 35 km al noroeste de Oslo, dejaron como resultado al menos 68 personas muertas, en su mayoría adolescentes en la isla y otras ocho personas en la explosión del edificio del primer ministro, informaron fuentes oficiales.

La Policía detuvo a un hombre de 32 años, noruego “de pura cepa”, sospechoso de estar implicado en ambos atentados. Medios noruegos identificaron al detenido como simpatizante de ideología ultraderechista y, según el diario VG, había publicado en internet mensajes en los cuales se declaraba nacionalista y enemigo de la sociedad multicultural. Según la televisora TV2, el sospechoso tenía dos armas registradas a su nombre; según las primeras pesquisas aún no se le había identificado.

Destrucción por la explosión en Oslo, Noruega, el 22 de julio de 2011. (Foto: AFP)

La Policía informó que el capturado vestía una prenda con insignias policiales cuando fue arrestado en la isla, aunque nunca trabajó para las fuerzas de seguridad.

Atentado en el centro

A mediodía del viernes 22 de julio un coche bomba fue detonado en el corazón de la capital noruega, Oslo, en un barrio donde se encuentra la oficina del Primer Ministro, quien no se encontraba en ella en ese momento.

“Era el infierno aquello. Lo que vi fueron decenas de personas que corrían por todas partes, gritando y llorando; estaban heridas, cubiertas de sangre. También vi a personas que yacían sin vida en las aceras”, dijo Jon Magnus, un periodista noruego.

Esta sería la primera vez que se comete un atentado con bomba en Noruega, país miembro de la Otan, implicado en las operaciones por el conflicto en Afganistán y Libia. En las imágenes de la televisión noruega podía verse la sede de las oficinas del primer ministro y otros edificios completamente destruidos, y las aceras llenas de cristales, así como una humareda y numerosas ambulancias.

“Hay cristales por todas partes. Es el caos total. Las ventanas de todos los edificios de los alrededores saltaron por los aires”, explicó la periodista de la televisión pública NRK Ingunn Andersen, quien inicialmente pensó en un “terremoto”.

Terror en isla

Testigos del tiroteo en la isla de Utoya explicaron que el individuo que disparó tiene rasgos nórdicos y habla noruego.

El sospechoso utilizó dos armas con balas expansivas durante su ataque contra los jóvenes, ambas adquiridas de manera legal, según un manifiesto que el terrorista publicó en internet, en el cual se presenta como un “cruzado” comprometido en la lucha contra el Islam y especialmente contra el marxismo.

Una mujer es rescatada en la isla Utoya, donde murieron 68 personas. (Foto: AFP)

En la isla se realizaría un campamento del Partido Laborista Noruego en el que participaría el Primer Ministro con las juventudes del partido. Disfrazado de agente policial el sospechoso reunió a todos los jóvenes y comenzó a dispararles indiscriminadamente gritando consignas. Muchos cayeron abatidos por las balas y otros murieron ahogados tratando de huir.

Revolución

La autoría del atentado inicialmente fue reconocida por el grupo Yihadista Ansar al-Yihad al-Alami, a través de un comunicado en internet, por lo que había confusión. Horas después el sospechoso fue identificado como Anders Behring Breivik y confesó haber estado detrás del doble atentado, y aunque se negó a declararse culpable, indicó que actuó motivado por el deseo de provocar una revolución en su país.

En agosto de 2012  Anders Behring Breivik levanta el puño al salir del juicio en el que fue declarado culpable de la masacre de 2011. (Foto: EFE)

Un manifiesto difundido en internet – que las autoridades examinaron y afirman que fue publicado el día de los ataques- despotricaba contra los miembros de la élite europea, a los que califica de “multiculturalistas” y “propiciadores de la islamización”, y advierte que serían castigados por sus “actos de traición”. El terrorista fue descrito como un “fundamentalista cristiano”, militante en el Partido del Progreso entre 1999 y el 2006. Breivik, fue condenado en 2012 por masacre y terrorismo y sentenciado a 21 años en prisión.

Repudio

Los ataques terroristas provocaron el repudio de muchas naciones tales como Estados Unidos, Rusia, Francia y Gran Bretaña.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, mostró su consternación por el atentado.

Decenas de miles de personas se congregaron días después en varias ciudades noruegas para rendir homenaje a las víctimas del doble atentado en donde, según la Corte Real de Noruega, murió el hermanastro de la princesa heredera Mette-Marit, un oficial de Policía que estaba de franco.

Un servicio religioso se efectuó en la Catedral de Oslo en memoria de los caídos.

Grabación de cámaras de seguridad muestran el instante del estallido de la bomba en el centro de Oslo. (Video: Youtube)