1976: Muhammad Ali quiso pelear en Guatemala

Justo en medio de la tragedia del terremoto del 4 de febrero de 1976, Prensa Libre reveló que había intenciones de organizar en Guatemala una pelea con la presencia estelar de Muhammed Ali, el boxeador más legendario de la historia.

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Muhammad Ali, en la pelea contra Floyd Patterson en 1965. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Muhammad Ali, en la pelea contra Floyd Patterson en 1965. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

“Cassius Clay se aprestaba a pelear en nuestro país”, indicaba el titular de la pequeña nota en referencia al mundialmente famoso boxeador estadounidense Muhammad Ali, quien era más reconocido por su nombre de pila en ese entonces.


El terremoto sorprendió a los promotores del pugilista, quienes se encontraban en el país y, al ver la magnitud del desastre, optaron por salir de Guatemala junto a otros turistas. 

Sin embargo, la tragedia no apagó de momento la intención de traer al boxeador. El encuentro tenía la autorización del Gobierno de Kjell Laugerud García y posteriormente surgió como una iniciativa la conveniencia de realizarla para que los fondos recaudados fueran en beneficio de los damnificados por el terremoto.

Nota del 5 de febrero de 1976 informando sobre la presencia de representantes de Muhammad Ali en Guatemala. (Foto: Hemeroteca PL)

Solidaridad

El 26 de febrero de 1976, Leroy Jackson, representante de Ali, estuvo en Guatemala para concertar la pelea con algún candidato al título mundial de boxeo, la cual tendría el carácter de benéfica.

Jackson habló con Jorge Senn Bonilla, director del Instituto Guatemalteco de Turismo, para organizar el evento. La expectativa era grande y comenzaba a materializarse.

Dos días después, el 28 de febrero, se conocía de otra reunión de Jackson con el presidente Kjell Laugerud para ofrecer una pelea de Alí en Guatemala en favor de los daminificados por el terremoto.

Jackson presentó a Laugerud un mensaje de pesar en nombre de la Asociación Mundial de Boxeo y del campeón Alí. Dijo: “El boxeador desea presentar el espectáculo en esta capital una vez que el pueblo haya superado la etapa aguda de la crisis originada por el terremoto”. 

El representante del boxeador manifestó también que el deseo de Ali era que el combate fuera gratuito, lo cual sería posible a través del financiamiento del evento por parte de empresas extranjeras. 

Nota del 28 de febrero de 1976 sobre reunión de representante de Muhammad Ali con el presidente Kjell Laugerud. (Foto: Hemeroteca PL)

También se supo en esa ocasión que el rival del campeón podría ser el argentino Óscar Ringo Bonavena, uno de los aspirantes al título mundial de boxeo en esos años.

El proyecto de la organización había indicado que el espectáculo fuera manejado por la oficina de asuntos sociales dirigida en ese momento por la esposa del presidente, Helen Lossi de Laugerud.

Alí era conocido también por su filantropía y apoyo a programas de beneficencia en Estados Unidos.

El periodista Álvaro Contreras Vélez, en su columna Cacto del mismo día 28, confirmó el deseo de Alí de ayudar a los guatemaltecos tras una entrevista con Jackson y Otis Walton.

Se calculaba que el evento generaría no menos de medio millón de dólares, una cifra generosa en aquellos tiempos.

Contreras Vélez expresaba también de que en los corrillos del gobierno había duda sobre la realización del evento “en momentos de dolor”, lo cual denotaba incongruencia con el lema gubernamental de “Guatemala está de pie”. 

Muhammad Ali en 1978. (Foto: Hemeroteca PL)

“Negocios son negocios”

El 4 de marzo de 1976 se conocieron detalles sobre la negociación de la pelea de Muhammad Ali en Guatemala.

Los apoderados de Ali habían ofrecido la pelea pero pedían como aval un millón de quetzales, los cuales tendrían que ser otorgados por una institución guatemalteca como el Banco de Guatemala. 

Por la emergencia nacional era poco probable poder cubrir dicha garantía y, en un dos por tres, la ilusión de apreciar a un boxeador del calibre de Ali se esfumó.