1998: Se presenta el informe del Remhi sobre horrores del conflicto

Fue noticia el 24 de abril de 1998 la presentación del informe “Guatemala: Nunca Más” elaborado por la Iglesia Católica a través del Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica, Remhi y que recopilaba los horrores del conflicto armado interno.

Titular de Prensa Libre del 24 de abril de 1998 informando sobre la presentación del informe del Remhi. (Foto: Hemeroteca PL)
Titular de Prensa Libre del 24 de abril de 1998 informando sobre la presentación del informe del Remhi. (Foto: Hemeroteca PL)

El informe reveló el resultado de una investigación de tres años, la cual documentó 55 mil 021 casos de violaciones a los Derechos Humanos, de las cuales el Ejército es responsable del 79.2 por ciento.


El trabajo titulado: Guatemala: Nunca Más, describe a lo largo de mil 400 páginas distribuidas en cuatro tomos, los testimonios de 6 mil 500 víctimas del conflicto armado durante sus 36 años de duración, y que causó un total de un millón 440 víctimas en todo el país.

El estudio es un proyecto interdiocesano dirigido por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, ODHA, y fue presentado en la Catedral Metropolitana este mismo día por el Arzobispo Metropolitano, monseñor Próspero Penados del Barrio. 

El informe no constituye la totalidad de los hechos violentos registrados entre 1960 y 1996, pues se reconoce que un porcentaje no pudo ser recogido; sin embargo, registra testimonios acerca de 3 mil 893 desaparecidos, 5 mil 516 torturados, 723 secuestrados, 5 mil 79 detenciones irregulares, 152 violaciones sexuales, 10 mil 157 vi?ctimas de atentados y 323 vi?ctimas de otros abusos.

Segu?n el director de la ODHA, Ronalth Ochaeta, las vi?ctimas demandan que el Estado y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG, reconozcan en pu?blico su responsabilidad en las violaciones cometidas contra sus comunidades.

Asimismo, exigen a la exguerrilla que aclare las muertes y desapariciones de las que fue responsable y de? informacio?n a los familiares sobre lo sucedido para facilitar la bu?squeda y encuentro de las vi?ctimas para cerrar el duelo de los sobrevivientes.

Detalle de la portada del 24 de abril de 1998 informando sobre la presentación del informe realizado por la comisión del Proyecto de recuperación de la Memoria Histórica. (Foto: Hemeroteca PL)
El informe, que ya fue entregado a la Comisio?n del Esclarecimiento Histo?rico, CEH, revela que las masacres ma?s notables perpetradas por la URNG en 1982 fueron las de Chacalte?, en Quiche?, donde murieron 200 personas, y la de Salaqwim, en Alta Verapaz.

El coordinador general de la ODHA, monsen?or Juan Gerardi Conedera, indico? que el informe tiene una intencionalidad pastoral, como servicio de la Iglesia a la cometidas contra sus sociedad y las vi?ctimas, en la li?nea del respeto a los Derechos Humanos.

La informacio?n tambie?n sen?ala que durante el conflicto fueron asesinados 20 sacerdotes cato?licos, asi? como un nu?mero no determinado de catequistas, especialmente en la regio?n del Altiplano.

El proyecto de investigacio?n fue iniciado el 24 de abril de 1995, con la participacio?n de 600 animadores y apoyados por las parroquias de las arquidio?cesis del pai?s, indico? Gerardi Conedera.

El informe tambie?n asienta que el conflicto armado provoco? 50 mil desaparecidos, un millo?n de refugiados, 200 mil nin?os y nin?as hue?rfanos y 40 mil viudas, para un total de un millo?n 440 mil vi?ctimas directas, segu?n el informe.

Aparatos represivos

  • Unos 86 mil 318 niños quedaron como víctimas indirectas, porque sus padres sufrieron algún tipo de violación y de estos 42 mil 47 perdieron a uno de sus padres.
  • Los aparatos oficiales de represio?n comprendi?an, aproximadamente, dos mil agentes de la G-2 y tres mil 500 del Archivo del Estado Mayor Presidencial, EMP.
  • Tambie?n, tres mil agentes de la Polici?a Militar Ambulante, PMA; 28 mil comisionados militares, 900 mil patrulleros civiles, que haci?an un total de 936 mil 500 personas.
  • El 92 por ciento de las vi?ctimas fueron civiles y el an?o donde se cometieron ma?s masacres fue 1982, pues se registraron 192.
  • El departamento ma?s afectado por las masacres fue Quiche?, con 263, -62.3 %-, y los menos, Chiquimula, Izabal y Guatemala, con una.
  • Hubo masacres en Guatemala, Baja Verapaz, Alta Verapaz, Izabal, Chiquimula, Chimaltenango, Quetzaltenango, San Marcos, Huehuetenango, Quiché y Petén.
  • El 80 por ciento de los testimonios recogidos por el Remhi corresponden al periodo de 1980-83.
  • De las 55 mil 21 violaciones, el Ejército es responsable de 43 mil 580, lo cual representa el 79.2 por ciento.
  • De las víctimas, el 74.5 por ciento fueron adultos y tres de cada cuatro eran indígenas.

Monseñor Juan Gerardi Conedera presentó en la Catedral Metropolitana el informe de Remhi. Gerardi fue asesinado 54 horas después. (Foto: Hemeroteca PL)
Presentación del informe

Con la evocación de los versículos bíblicos: ¿Caín, do?nde esta? tu hermano Abel?… La sangre de tu hermano clama desde el suelo hacia mi?…, monsen?or Julio Cabrera, obispo de Quiche?, comento? el holocausto que sufriera la poblacio?n de aquel departamento durante la guerra interna guatemalteca, al presentar el informe del proyecto de Recuperacio?n de la Memoria Histo?rica, Remhi.

El informe Guatemala: Nunca Ma?s, fue presentado pu?blicamente en la Catedral Metropolitana, y en e?l se analizan
los miles de testimonios de las vi?ctimas, recabados por todas las dio?cesis del pai?s, en torno a las violaciones de los Derechos Humanos ocurridas en el conflicto armado interno que azoto? al pai?s durante 36 an?os.

Monsen?or Juan Gerardi Conedera, coordinador de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, expreso? que la Iglesia comparte la pena y la angustia de este drama humano, producto de la injusticia y la falta de valores, con el propo?sito de encontrar el rostro de Dios y la reconciliacio?n. 

Nadie imaginaría que dos días después de haber presentado el informe del Remhi, monseñor Gerardi sería asesinado en el interior de la casa parroquial de San Sebastián, un crimen con luces y sombras que conmocionó a los católicos y a la sociedad guatemalteca. En la actualidad, la iglesia católica tramita la beatificación del religioso por la vía del martirio.