1988: enjambre sísmico preocupa a los capitalinos

Fue noticia el 23 de mayo de 1988 la disposición del gobierno central de declarar Estado de Alerta por un enjambre de sismos sensibles en el área metropolitana de Guatemala. 

Titular de Prensa Libre del 23 de mayo de 1988. (Foto: Hemeroteca PL)
Titular de Prensa Libre del 23 de mayo de 1988. (Foto: Hemeroteca PL)

“En estado de alerta se declararon ayer las diversas entidades agrupadas al Comité Nacional de Emergencia, CONE, a causa de los movimientos sísmicos que alarmaron a la población capitalina”, indicaba la nota periodística.


Muchas familias ante el temor de los temblores optaron por permanecer fuera de sus casas, principalmente quienes residían en edificios de apartamentos.

Los sismos de ayer provocaron derrumbes en el área del epicentro, localizadas en las quebradas El Frutal y Zacatal, ubicadas al final del asentamiento El Mezquital, zona 12 de la capital.

En el centro de la ciudad no ocurrieron daños de ninguna índole, con excepción del centro comercial El Mol, ubicado en la calle Montúfar y Bulevar Liberación, zona 9, donde se quebraron varios vidrios. 

El sábado, según los reportes del Instituto de Sismología, Vulcanología e Hidrología, Insivumeh, se registraron 22 sismos, en tanto que al momento de cerrar la edición se habían producido ocho movimientos de regular intensidad.

El ingeniero Estuardo Velásquez, director del Insivumeh en esa época muestra la falla de la quebrada El Frutal, epicentro de los sismos que se sintieron en 1988.  (Foto: Hemeroteca PL)
El ingeniero Estuardo Velásquez, director del Insivumeh y el vulcanólogo Eddy Sánchez, subdirector, informaron que los movimientos más fuertes tuvieron lugar a las 13.42 horas y a las 13.44 horas, ambos exactamente de 5.0 grados de las escala Mercalli.

Otros más se registraron así: 1.12 horas, de 3.6 grados Richter; 1.14, de 2.6 grados; 13.48 horas, de 3.7 grados; 16.10, de 3.0 grados y otro más que tuvo lugar a las 16.40 horas, de 3.5 grados.

Expresaron que el fenómeno puede ser calificado como una actividad tectónica en una falla geológica de las que existen en el subsuelo, alrededor de la capital, que al activarse libera energía en forma de sismos. En el presente caso, la falla activa se encuentra en los barrancos de las quebradas de El Frutal y Zacatal, a unos 10 kilómetros del centro de la ciudad, en donde los sismógrafos han ubicado el epicentro.

Sánchez destacó que “la liberación de energía”, puede ser considerada como un fenómeno relativamente positivo, porque precisamente los temblores continuos evitan que se produzcan sismos fuertes o terremotos.

“Cuando se dan esos casos, la energía que permanece en el subsuelo y que quiere salir a la superficie, es liberada poco a poco. Eso da la pauta para creer que no ocurrirán movimientos fuertes”, señaló Sánchez.

Lo preocupante sería que de pronto se llegara a un largo periodo de normalidad, porque la energía se acumularía y podría salir con mucha presión, lo que daría lugar a sismos fuertes.

Varias viviendas de construcción humilde se encontraban en peligro en las orillas de un barranco en la zona 12. (Foto: Hemeroteca PL)
Derrumbes en el Frutal

El ingeniero Velásquez, junto con el periodista Álvaro Gálvez Mis, fueron al área del epicentro para verificar los derrumbes de algunsa laderas a causa de los sismos, principalmente en la quebrada El Frutal, al final del asentamiento El Mezquital, zona 12, al sur de Ciudad Real.

Los vecinos del asentamiento El Refugio (parte de El Mezquital), se encontraban alarmados y expresaron que “habían sentido un intenso movimiento de tierra”.  Expresaron que cientos de familias salieron de sus viviendas y expresaron su temor de un terremoto.

El director del Insivumeh, al bajar al fondo de la quebrada, verificó que se produjeron algunos derrumbes, pero no se produjeron daños de ninguna índole. Dijo que El Frutal es el área principal del epicentro, porque en el subsuelo de ese sector pasan las fallas que permanecen en actividad al momento.

Velásquez conversó con los vecinos y les orientó para que tomaran algunas medidas de prevención en el caso que continúen los sismos. Dijo que los movimientos continuarán, pues generalmente así son esos fenómenos terráqueos. 

También se comprobó que en el edificio El Mol, varios vidrios del segundo temblor se quebraron a causa de los temblores de las 13 horas. Algunas personas que almorzaban en una cafetería de ese centro comercial, informaron que “vieron como que los vidrios se inflaban a manera de globo”. Todos los que estaban en ese lugar salieron precipitadamente y algunos gritaron y pidieron auxilio.

Varias viviendas de construcción humilde se encontraban en peligro en las orillas de un barranco en la zona 12. (Foto: Hemeroteca PL)
Suspensión de actividades

El Gobierno ordenó la suspensión total de actividades durante este día en el departamento de Guatemala, con excepción de las instituciones de servicio, como medida preventiva a causa de los continuos movimientos sísmicos que se intensificaron en l la capital informó el Comité Nacional de Emergencia, CONE.

La suspensión es total en todo el departamento de Guatemala, área sensible a los movimientos terráqueos y se presume sean reanudadas las actividades hasta que finalicen los temblores, para evitar que se produzcan desgracias personales. Los temblores tuvieron su epicentro en el triángulo adyacente a la Ciudad Universitaria, colonia Montemaría y Ciudad Real, zona 12.