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Terrorista mata a ocho ciclistas en Manhattan

Al menos ocho personas, cinco de ellas argentinas, han muerto hoy en el centro de Manhattan al arrollar una camioneta a varias personas en un incidente del que no se tienen muchos detalles, informaron medios locales.

Policía se moviliza hacia el lugar de la balacera en Nueva York. (Foto Prensa Libre: AFP)

Policía se moviliza hacia el lugar de la balacera en Nueva York. (Foto Prensa Libre: AFP)

Aunque las autoridades sólo han señalado que el sujeto tiene 29 años, medios locales lo identificaron como Sayfullo Saipov, al parecer residente en la ciudad de Tampa, en el estado de Florida.


De acuerdo con los informes oficiales, el sujeto, que conducía una camioneta, irrumpió en un carril para bicicletas en el suroeste de Manhattan y arrolló a la mayoría de las personas a lo largo de unas quince cuadras.

El vehículo terminó chocando contra un autobús escolar y el sujeto salió de la camioneta empuñando una pistola de perdigones y otra de “paintball”, antes de que recibiera uno o varios disparos en el abdomen y quedara detenido.

Según medios locales, testigos de los hechos oyeron cómo gritaba el atacante “Allahu Akbar” (Alá es grande). La policía sólo confirmó que el sujeto, al salir del vehículo, lanzó algunos gritos que eran “consistentes con la calificación de acto terrorista”.

Los fallecidos fueron identificados como Hernán Diego Mendoza, Diego Enrique Angelini, Alejandro Damián Pagnucco, Ariel Erlij y Hernán Ferruchi.

Otro ciudadano argentino, Martín Ludovico Marro, se encuentra internado en el Presbiterian Hospital de Manhattan “recuperándose de las heridas sufridas, y encontrándose fuera de peligro según el parte médico oficial”, informó la cancillería en un comunicado.

Las víctimas se encuentran entre un grupo de diez amigos oriundos de la ciudad argentina de Rosario, en la provincia de Santa Fe, a unos 300 kilómetros al norte de Buenos Aires. Habían viajado a Nueva York para celebrar los 30 años de haber egresado del Colegio Politécnico de Rosario.

Las imágenes difundidas en redes sociales y reproducidas por la televisión mostraron al sujeto, con una larga barba, caminando por la calle y portando las dos pistolas.

El atentado se registró hacia las 13.05 hora de Guatemala y la zona quedó completamente acordonada por fuerzas policiales, vehículos oficiales y ambulancias.

“Este es un vecindario tranquilo, es muy raro que eso ocurra”, dijo a Efe Jailine Maldonado, una estudiante de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY).

Los hechos se produjeron no muy lejos de la llamada “zona cero”, donde hace 16 años otro ataque terrorista sembró el terror con la destrucción de las Torres Gemelas.

Bicicletas en el pavimento, heridos y cuerpos cubiertos con sábanas era la escena poco después del atentado, que llenó de asombro y terror a transeúntes, estudiantes y residentes de esa zona, donde ubica una escuela, un parque infantil, el centro universitario y diversos negocios.

Decenas de periodistas y de curiosos que captaban en sus móviles la escena abarrotaron la esquina de las calles Chambers y Greenwich del bajo Manhattan, mientras algunos testigos contaban de lo ocurrido, como Chris Velez.

Vélez dijo que caminaba hacia el colegio cuando escuchó tres disparos. “Continué hacia la escuela y fui a la biblioteca desde donde vi en la calle dos cuerpos, uno separado del otro y varias bicicletas”, dijo el joven de 24 años.

“Había mucha policía y escuché los helicópteros”, agregó.

John Williams caminaba por la zona cuando vio a dos mujeres y un grupo de unos diez niños que corrían hacia él. “Una niña de unos cinco años dijo que había un hombre armado y casi de inmediato escuché entre cinco y diez disparo”, contó el testigo.

Indicó además que vio a un hombre tendido en el suelo, boca abajo, y a otro que corría hacia el parque.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, calificó el ataque como “un cobarde acto de terrorismo” que costó la vida de “ocho inocentes” que se encontraba en el lugar, cerca de la orilla del río Hudson.

“Ha sido una tragedia horrible”, agregó De Blasio, que estaba acompañado por el gobernador del estado, Andrew Cuomo, y por el jefe de la Policía de Nueva York, James O'Neill.

Seis de las víctimas, todas ellas varones, perecieron en el lugar de los hechos y las otras dos personas murieron mientras eran transportadas a un hospital.

Dos de los heridos son menores que iban en el autobús con el que chocó el vehículo del autor del atentado.

No se ha facilitado una cifra exacta de heridos, pero las autoridades señalaron que entre ellos hay once personas que sufrieron lesiones graves, aunque no está en riesgo su vida, aunque señalaron que posiblemente haya más personas lesionadas.

El incidente ocurrió horas antes del multitudinario desfile de Halloween, que reúne a miles de personas disfrazadas por las calles del West Village, cercano al lugar del atentado.

No obstante, las autoridades indicaron que el evento se celebraría como habitualmente y con una presencia reforzada de seguridad.

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