Centroamérica es prioridad para la cooperación española por los daños que dejaron Iota y Eta

Eta e Iota asolaron de manera consecutiva Centroamérica y el Caribe, una región muy vulnerable a los desastres naturales.

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Los Amates, Izabal, es uno de los departamentos más afectados en Guatemala por las lluvias de Eta y los remanentes de Iota. (Foto: HemerotecaPL)
Los Amates, Izabal, es uno de los departamentos más afectados en Guatemala por las lluvias de Eta y los remanentes de Iota. (Foto: HemerotecaPL)

La ayuda a los países latinoamericanos afectados por los huracanes durante noviembre, que golpearon especialmente a Centroamérica, Colombia y México, es la “prioridad” de la cooperación española.

“Estamos muy pendientes y trabajando ya de manera muy directa (..) tratando de ayudarles de la mejor manera posible” declaró en una entrevista a Efe el director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), Magdy Martínez-Solimán.

El director de la Aecid, que visitó este mes de octubre y noviembre Guatemala, Panamá y Nicaragua, pudo conocer sobre el terreno los efectos de los huracanes que asolaron la región, los últimos y más perniciosos, Eta e Iota, aunque destacó que el país más afectado fue Honduras.

“La impresión es que en Honduras ha sido devastador. Por lo tanto, dentro de una coordinación que vamos a hacer para todos los países centroamericanos que han sido afectados, nos da la impresión de que Honduras va a ser el punto focal”, dijo Martinez-Soliman.

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“Allí vamos a echar el resto, vamos a apoyarles de manera muy significativa”, concluyó.

Eta e Iota asolaron de manera consecutiva Centroamérica y el Caribe, una región muy vulnerable a los desastres naturales, aunque el país más afectado fue Honduras, con más de un centenar de muertos y 3,5 millones de personas damnificadas por ambos huracanes, además importantes daños en infraestructuras y cultivos.

En toda la región, el primero de ellos, Eta, causó al menos 144 muertos, 120 desaparecidos, tres millones de personas afectadas, así como la destrucción de infraestructuras y cultivos.

Y dos semanas después, cuando todavía la situación era crítica, llegó Iota, que causó al menos 26 muertos y miles de evacuados.