Diarios venezolanos podrían cerrar por regulación del papel

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertó esta semana sobre la posibilidad del cierre de varios diarios por falta de papel en Venezuela, donde, a su juicio, el Gobierno “persigue” y “discrimina” a sus críticos.

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“Nadie puede quedar indiferente ante los anuncios de los periódicos de referencia y prestigio como El Correo del Caroní, El Impulso, El Carabobeño, El Nacional y El Regional de Zulia, entre otros diarios, de que en las próximas semanas cesarán sus publicaciones”, indicó en un comunicado el presidente de la SIP, el peruano Gustavo Mohme.

“Responsabilizamos una vez más al presidente Nicolás Maduro por coartar la libertad de prensa y el derecho del público a la información mediante un mecanismo especial de persecución y discriminación”, señaló Mohme.

La SIP, con sede en Miami, Florida, Estados Unidos, afirmó que el gobierno de Maduro golpea a los diarios independientes al negarles dólares para adquirir papel, en un contexto de férreo control cambiario, o retirarles pautas publicitarias oficiales.

Gobierno controla divisas

“El Gobierno no les entrega divisas para importar papel o deben hacerlo a través del Complejo Editorial Alfredo Maneiro, una estatal que tiene el monopolio de la venta y distribución, y que es utilizada como un arma de discriminación para castigar a quienes mantienen un periodismo independiente y fiel a los valores democráticos”, indicó.

“Estamos ante una situación cada vez más caótica, los medios están cerrando y con ello las pocas esperanzas de que se mantengan como bastiones democráticos dentro del país”, expuso el encargado de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, el uruguayo Claudio Paolillo.

“El cierre de periódicos en los últimos años durante este gobierno de Maduro y la posibilidad de que cierren otros es una responsabilidad que debe pesar a todas las instituciones intergubernamentales y los gobiernos de nuestra América, porque lo que está en juego es la democracia”, aseveró.

La SIP, que reúne a los dueños y editores de diarios del continente, reclamó a los países latinoamericanos en la pasada Cumbre de las Américas el “silencio cómplice” con la situación en Venezuela.

Paolillo puso en contexto una situación en que el “gobierno venezolano, debido a su voluntad explícita de coartar la libertad de prensa, termina afectando la subsistencia del trabajo de cientos de periodistas, empleados y trabajadores indirectos, que dependen de esa importante fuente de trabajo”.

El Correo del Caroní, en Ciudad Guayana, explicó en su página web el lunes último que por primera vez en 37 años circulará con un formato diferente, debido la crisis de suministro de papel que afecta al país. Recordó además que la edición impresa ya había sido reducida a ocho páginas desde el 2014. “Ahora nos vemos obligados a migrar al formato tabloide para garantizar nuestra circulación y la independencia editorial que genera molestias”, anunció el diario que, en el marco de esta coyuntura, continuará desarrollando su plataforma digital.

Defensa

La SIP denuncia frecuentemente el deterioro de la libertad de expresión en Venezuela, cuyo gobierno desestima sus críticas y acusa a la organización de ser “instrumento de los diarios de derecha”.

“Lo que está en juego es la democracia en Venezuela. Nadie puede darles la espalda a los venezolanos”, expuso Paolillo.