Francia investiga como un ataque terrorista el atropello de tres policías

Los policías efectuaban un control en el área urbana de Colombes y fueron arrollados violentamente por un vehículo.

Autoridades francesas investigan el caso en el que tres policías fueron arrollados. (Foto Prensa Libre: Tomada de El País).
Autoridades francesas investigan el caso en el que tres policías fueron arrollados. (Foto Prensa Libre: Tomada de El País).

La justicia francesa investiga como un ataque terrorista el atropello el lunes 27 de abril de tres policías en la ciudad de Colombes, a las afueras de París, por un hombre que fue detenido inmediatamente y al que se le encontró un documento en el que juraba lealtad al Estado Islámico (EI).

La Fiscalía Nacional Antiterrorista indicó este martes 28 de abril en un comunicado que se hace cargo de las pesquisas, que hasta ahora correspondían al Tribunal de Nanterre, después de que el examen psiquiátrico haya determinado que el atacante no tenía alteradas sus facultades mentales, como se había barajado.

En consecuencia, la fiscalía decidió abrir una investigación contra este hombre de 29 años, identificado por la prensa como Youssef T., por los cargos de tentativa de asesinatos terroristas de agentes de la autoridad y pertenencia a una organización terrorista.

Los hechos sucedieron por la tarde cuando dos policías nacionales y un municipal efectuaban un control en el área urbana de Colombes y fueron arrollados violentamente por un vehículo.

Uno de los agentes resultó gravemente herido, aunque la Fiscalía Nacional Antiterrorista puntualizó que su vida ya no corre peligro.

Los otros dos tuvieron también que ser hospitalizados, aunque uno ya no se encuentra ingresado.

El conductor del automóvil negro fue arrestado rápidamente y en el registro de su vehículo se encontró un cuchillo y una carta en la que afirmaba entregarse “en cuerpo y alma a la batalla para imponer la ‘sharía’ (la ley islámica) en el mundo entero”.

Según el Ministerio Público, no estaba fichado por los servicios secretos por riesgo de radicalización religiosa.

Había sido condenado en 2010 por hechos de violencia que habían ocurrido dos años antes y, según “Le Parisien”, también tenía antecedentes psiquiátricos.