El niño migrante que viajó solo a Italia en busca de un médico

Italia se movilizaba el jueves para apoyar al pequeño egipcio de 13 años que atravesó solo el Mediterráneo en busca de un médico para su hermano pequeño.

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Ahmed de 13 años, sostiene el certificado médico tras su arribo a Lampedusa, Italia. (Foto: Corriere della Sera).
Ahmed de 13 años, sostiene el certificado médico tras su arribo a Lampedusa, Italia. (Foto: Corriere della Sera).

La historia de Ahmed, un adolescente que viajó hasta la isla de Lampedusa en una barcaza con el objetivo de encontrar un médico en Europa que logre salvar al hermano que sufre de una extraña enfermedad en la sangre, conmovió a toda Italia.

Al llegar a las costas italianas, el chico suplicó a las autoridades que lo ayuden tras mostrar un certificado médico que confirmaba la grave enfermedad que afecta al hermano, más pequeño, quien se encuentra en Egipto.

Dos días después de la publicación de la epopeya del llamado “pequeño héroe de Lampedusa”, la prensa italiana contó que el hospital Careggi de Florencia, en Toscana, se ofreció a acoger y cuidar al hermanito de Ahmed, de 7 años de edad.


Según el diario Il Corriere della Sera, la historia del niño migrante conmovió inclusive al primer ministro Matteo Renzi, exalcalde de Florencia, quien pidió a las autoridades de su ciudad que ayudaran al niño.

Un puente aéreo será desplegado para transportar al niño enfermo y a su familia en Italia, mientras que el joven Ahmed será alojado en un centro de acogida para menores migrantes no acompañados cerca de Florencia, informó el diario.

Italia se enfrenta desde el comienzo del año a un aumento de las llegadas de menores migrantes no acompañados, un número que se ha duplicado en comparación con el año pasado en el mismo periodo.

De los más de 100 mil inmigrantes que llegaron este año, unos 13 mil 700 eran menores no acompañados, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Los niños migrantes que viajan solos, sin un acompañante adulto, provienen en su mayoría de Gambia, Eritrea y Egipto y tienen un promedio de 16 o 17 años de edad cuando ingresan en Italia.

“No quiero nada gratis”

Al desembarcar, citan medios locales, Ahmad afirmó que “no quiero nada gratis, quiero pagar la operación trabajando”.

“Quiero jugar de nuevo con Farid, no quiero que sufra más”, añadió.

De acuerdo con los medios, el hermanito de Ahmed sufre trombocitopenia grave, una enfermedad que reduce la cantidad plaquetas en la sangre. La solución que ofrecen los médicos egipcios es extirpar el bazo, pero la modesta familia de agricultores no tiene recursos para costear esta operación.

Unos niños libaneses rescatados del mar Mediterráneo son atendidos por las autoridades italianas. (Foto Prensa Libre: AP).

“Mi sueño es ver jugar a mi hermano sin sentirse mal. Jugar al fútbol conmigo y correr juntos sin tener miedo a que se desmaye”, expuso.

“Este es el dolor más grande (…) Fue terrible ver a mi hermano salir del hospital porque mi padre no tenía dinero para el tratamiento y la operación”, añadió el adolescente al Corriere della Sera.

Ya en una primera operación la familia de Ahmed tuvo que desembolsar casi cuatro mil euros, una cantidad mucho mayor de lo que su papá gana en un año recolectando dátiles. Para la segunda intervención los hospitales cobraban el doble, una cantidad imposible de costear,  por lo cual optaron por enviar solo a Admed a Italia.

A diario, decenas de niños y niñas llegan en las precarias embarcaciones donde viajan desde África y Oriente Medio hacia Europa. (Foto Prensa Libre: AP).
Migrantes a bordo de una patera son asistidos por la Marina Italiana. (Foto Prensa Libre: AFP).