Sectores critican papel del Ejército mexicano

La imagen del Ejército mexicano, al que el presidente Felipe Calderón puso en primera línea de la lucha antidrogas, es cuestionada por la detención esta semana de dos generales por presuntos nexos con el narcotráfico, pero la defensa asegura se trata de un asunto con “tintes políticos”.

Los militares mexicanos se unieron a la lucha antidrogas desde el 2006.
Los militares mexicanos se unieron a la lucha antidrogas desde el 2006.

El general de división en retiro Tomás Ángeles Dauahare, de 69 años, está detenido desde el lunes último en la Fiscalía especializada contra delincuencia organizada, de la Procuraduría General de la República.

Junto con Ángeles, el militar de mayor rango detenido en México por presuntos nexos con el narcotráfico se produjo otra detención de menor impacto, la de otro general retirado, Roberto Dawe.

Una fuente de la Fiscalía expuso bajo anonimato que los militares son investigados a partir de la declaración de una testigo protegido, que los acusa de recibir presuntos “sobornos” del cartel de los hermanos Beltrán Leyva.

Lo anterior fue confirmado por Alejandro Ortega, abogado del general, en declaraciones a la emisora Milenio, pero aclaró que las acusaciones por la “supuesta entrega de dinero del narcotráfico” son hechas por “testigos de oídas, que nunca vieron” al militar y no descarta un trasfondo político.

Familiares del militar defienden la inocencia de Ángeles. Dicen estar abiertos a que se investiguen sus propiedades.

La prensa mexicana recordó que el general Ángeles participó el 9 de mayo en un foro sobre seguridad organizado por el Partido Revolucionario Institucional, cuyo candidato, Enrique Peña Nieto, es el favorito a ganar.

Sobre este caso, Peña Nieto sostuvo que el general retirado no forma parte de su equipo formal de campaña.

Tras llegar al poder el 1 de diciembre del 2006, el presidente Felipe Calderón lanzó una estrategia militar contra los carteles de la droga, que ha dejado más de 50 mil muertos, incluido un número indeterminado de personas ajenas al crimen organizado.