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Un juzgado de EE. UU. rechaza que Trump sea inmune por el asalto al Capitolio

La corte de apelaciones de Washington DC determinó que Donald Trump no tiene inmunidad presidencial ante intento de instigar el asalto al Capitolio.

Donald Trump

Un juzgado determina que Trump no tiene inmunidad presidencial por el asalto al Capitolio. (Foto Prensa Libre: AFP)

Como expresidente de Estados Unidos, Donald Trump no es inmune a ser procesado y puede ser juzgado por conspiración para anular las elecciones de 2020, dictaminó el martes un tribunal federal de apelaciones en un fallo histórico.

La Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia señaló que la afirmación de que Trump es inmune a la responsabilidad penal por las acciones que tomó mientras estaba en la Casa Blanca “no está respaldada por precedentes, historia o el texto y la estructura de la Constitución”.

El fallo es un importante revés legal para Trump, de 77 años, favorito para la nominación presidencial republicana de 2024, quien lo denunció como “destructivo para la nación”.

“Un Presidente de Estados Unidos debe tener Inmunidad Completa en orden de funcionar correctamente y hacer lo que tiene que ser hecho por el bien de nuestro País”, dijo Trump en un mensaje en su red social Truth Social.

El expresidente republicano apelará la decisión “para salvaguardar la Presidencia y la Constitución”, señaló su portavoz Steven Cheung.

“Si no se le garantiza la inmunidad a un presidente, todo futuro gobernante que deje el cargo será de inmediato acusado por el partido opositor”, dijo el portavoz.

El tribunal de apelaciones dejó el fallo de inmunidad en suspenso hasta el lunes para darle a Trump la oportunidad de apelar ante la Corte Suprema de Estados Unidos, que puede decidir si acepta el caso o permite que se mantenga la decisión.

Estaba previsto que Trump fuera a juicio el 4 de marzo acusado de conspiración para anular los resultados de las elecciones de 2020, que ganó el demócrata Joe Biden, pero el juez de distrito que supervisa el caso se vio obligado a posponer el inicio del proceso en espera de un fallo sobre la inmunidad, emitido por el tribunal de apelaciones.

La jueza de distrito Tanya Chutkan, que presidirá el proceso por interferencia electoral de Trump, rechazó el reclamo de inmunidad en diciembre y los tres jueces que escucharon su apelación el mes pasado tampoco quedaron convencidos por sus argumentos.

“A los efectos de este caso penal, el expresidente Trump se ha convertido en ciudadano Trump, con todas las defensas de cualquier otro acusado penal”, dijeron los jueces en un fallo unánime.

“Pero cualquier inmunidad ejecutiva que pudiera haberlo protegido mientras se desempeñaba como presidente ya no lo protege contra este procesamiento”, agregaron.

“Caja de Pandora”

El fiscal especial Jack Smith, que presentó el caso de conspiración electoral contra Trump, ha tratado de mantener la fecha de inicio del juicio en marzo, mientras que los abogados del expresidente han intentado repetidamente retrasarlo hasta después de las elecciones presidenciales de noviembre.

Trump también enfrenta cargos de interferencia electoral en el estado de Georgia y ha sido acusado en Florida de llevarse ilegalmente una gran cantidad de documentos ultrasecretos al abandonar la Casa Blanca.

El magnate fue acusado dos veces por la Cámara de Representantes -controlada por los demócratas- mientras estaba en el cargo, pero fue absuelto en ambas ocasiones.

En los alegatos del mes pasado ante el tribunal de apelaciones, los tres jueces se mostraron escépticos ante los argumentos de inmunidad presentados por el abogado de Trump.

“Creo que es paradójico decir que su deber constitucional de ‘cuidar que las leyes se ejecuten fielmente’ le permite violar leyes penales”, afirmó la jueza Karen Henderson, designada por el expresidente republicano George H.W. Bush.

El abogado de Trump, John Sauer, dijo a los jueces que un presidente sólo puede ser procesado por acciones realizadas mientras estaba en la Casa Blanca si primero el Congreso lo acusa y condena.

“Autorizar el procesamiento de un presidente por sus actos oficiales abriría una caja de Pandora de la que esta nación tal vez nunca se recupere”, señaló Sauer.

James Pearce, abogado del Departamento de Justicia, calificó esa perspectiva como “extraordinariamente aterradora” y dijo que permitiría a un presidente renunciar antes de ser acusado y escapar del castigo.