Hagamos la diferencia

Allyson nace al mundo oyente

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

Guatemala está en estos momentos en el período del bono demográfico, en el que la población activa e inactiva en edad de trabajar —15 a 60 años— superan en cantidad a las personas económicamente dependientes —niños y adultos mayores—. Estamos como país desperdiciándole, pues hemos descuidado los aspectos básicos para el desarrollo de niños y jóvenes. Debe ponérseles especial atención, pues han sido afectados en su desarrollo por la pandemia del covid-19. Su educación, tan golpeada en estos momentos, debe ser integral, y acá la música, el arte y la educación inclusiva juegan un papel importante.

Existe una comunidad educativa que ha brindado un modelo de enseñanza único, en el que propician un desempeño académico idóneo en el alumnado y una vivencia de valores morales y artísticos. Es el proyecto del Colegio Marta Novella que pertenece a la Organización Promoción de la Educación y la Cultura Promec, que nació con el propósito de apoyar a las familias guatemaltecas y a los jóvenes en la formación y educación musical, enseñando a través de su modelo y con el apoyo del Conservatorio del Centro Educativo de Formación Integral de Guatemala (Cefigua). En él se desarrollan clases de marimba, violín, guitarra clásica, teclado, y se preparan a los alumnos para su desenvolvimiento en presentaciones de obras de teatro y musicales, brindando atención psicopedagógica para cada alumno con necesidades especiales y el acompañamiento de preceptorías de forma individual. También proporcionan el acceso para que los alumnos puedan desarrollar su actividad física en las diferentes federaciones de la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG), dándoles el acompañamiento correspondiente en cada deporte.

En este contexto quiero compartirle la historia de una niña con muchos sueños, ella se llama Alysson, de 11 años de edad, quien nació con Hipocausia bilateral profunda —sorda profunda—, principió a estudiar a los dos años en una escuela de prociegos y sordos de Guatemala. El año pasado fue la primera niña en recibir del IGSS un implante coclear y prácticamente nació al “mundo oyente”. Al buscar un lugar para que continuara con sus estudios, pues por recomendación de su terapeuta, debía iniciar con niños oyentes, en un ambiente rodeada de sonidos, fue aceptada por el colegio en mención. Inició a estudiar en este centro, y recibió un trato adecuado de parte de sus maestras y directora. Principió en segundo primaria, y desde el primer momento tuvo una participación activa en la música, se adaptó bien a las clases virtuales, y a los instrumentos musicales. Su mayor felicidad es la ejecución de marimba y violín. Para sorpresa de todos fue la abanderada. Sin embargo, la situación económica de su familia no está bien y peligra su desarrollo, se infectaron con el covid-19 del que salieron adelante, su papá perdió el trabajo, y su mamá debido a que tiene que darle atención especial no ha podido compatibilizar con un trabajo. Ella necesita algunos accesorios para su implante como un t-mic, un cable especial para unir el procesador con la antena y calibraciones periódicas, así como terapias especiales, prácticamente su cerebro está tratando de procesar los sonidos para comprenderlos. Considero que es loable un apoyo a esta familia luchadora, pero sobre todo a esta niña con grandes sueños. Si los lectores quieren apoyarle pueden comunicarse con su madre al correo aiperezf3082@gmail.com o depositar alguna ayuda a la cuenta 6280055146 del banco GyT a nombre de Alma Pérez. Contribuyamos a cumplir el sueño de esta niña: “su desarrollo pleno dentro de la comunidad musical guatemalteca”. Dios bendecirá su noble gesto.