Urge reingeniería en Departamento de Tránsito

Opinión

El caos vial en Guatemala es evidente, múltiples causas lo provocan: Las carreteras en mal estado, la poca educación vial, la cantidad de vehículos que circulan, la deficiente señalización, la incapacidad institucional, etc. los pilotos desesperados actúan cada vez en forma más irresponsable, al incrementar la problemática. Recientemente estuve en una reunión donde el actual jefe del Departamento de Tránsito de la Policía Nacional, presentó cifras alarmantes de la situación, al comparar datos de España y Guatemala. Mientras que el parque vehicular en España es de más de 32 millones, en Guatemala es cercano a 3.5 millones; sin embargo, en España los siniestros ocurridos en el 2018 van en 898 causando 991 muertes, contra 5697 siniestros y 1,343 muertes en Guatemala. La diferencia es abismal. Estamos hablando de una tasa de 1491% más en Guatemala que en ese país europeo.

Presunción de inocencia

Opinión

Ante la coyuntura de nuestro país con altos índices de criminalidad, corrupción galopante, que parece que al podarla florece más, impunidad de los políticos, violación reiterativa de las leyes, la sociedad guatemalteca quiere encontrar culpables, aunque no lo sean, y vemos como los pobladores están aplicando la justicia por sus propias manos, sin tener los elementos de juicio suficientes para aplicarla. Es evidente la alegría de muchos cuando se realizan redadas para capturar personas sospechosas de haber cometido un delito, en donde justos pagan por pecadores. Los más informados, bien relacionados y acaudalados, casi siempre escapan a la justicia, temiendo enfrentar a la justicia, pero sobre todo enfrentar la situación calamitosa, degradante y sobrepoblada del sistema penitenciario. Por otro lado gran número de personas inocentes son encarcelados, al ser incluidos en las redadas, muchas veces por malos procedimientos administrativos que los comprometen o simplemente porque son inculpados por testigos a los que se les ha comprado ya sea por dinero o por arreglos en sus condenas, como quedó evidenciado recientemente en el caso Gavilán y otros en los que existen fuertes sospechas que los escenarios fueron arreglados para quedar bien con los donantes, con el pueblo de Guatemala o con objetivos políticos.