Economía para todos

Cinco bancos centrales en el Bicentenario

José Molina Calderón josemolina@live.com

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El Banco de Guatemala me nombró su representante en el Conversatorio de los Bancos Centrales de Centroamérica, en el tema Evolución del Pensamiento Económico desde la Época Colonial, en el marco del Bicentenario de la Independencia 1821-2021. Se realizó en el auditorio Tomás Cálix Moncada, en el Banco Central de Honduras, en forma virtual, el 8 de septiembre de 2021.

Cada banco central designó un historiador o investigador para que lo representara. Me referí a los inicios del Consejo Monetario Centroamericano, con una breve referencia a la evolución monetaria desde la Colonia a la actualidad. Desde la época colonial se utilizó la moneda española en Centroamérica por 400 años. En la segunda mitad del siglo XIX aparecieron los bancos emisores de billetes, estatales y privados. No fue sino hasta la última década de ese siglo que Costa Rica fue el primer país que rompió en forma efectiva con el antiguo régimen monetario e instaló su propio dinero como moneda principal del país, adoptando, además, el patrón oro. Este patrón monetario en esa misma época también lo intentó establecer El Salvador, sin éxito. En el primer cuarto del siglo XX se empezaron a formar los bancos centrales en Centroamérica, que uno a uno fueron adoptando sus propias monedas, así como el patrón oro, directa o indirectamente. En 1952, los bancos centrales iniciaron reuniones formales.

Los bancos centrales centroamericanos tienen una larga relación entre sí. Una de ellas es la formación de la Cámara de Compensación Centroamericana, cuyas actividades se iniciaron en la sede del Banco Centroamericano de Integración Económica, que a la sazón funcionaba en la sede del Banco Central de Honduras. Fue un mecanismo multilateral de pagos utilizados en Centroamérica, expresados en las monedas nacionales de los países participantes.

Los personeros de los bancos centrales centroamericanos consideraron por primera vez la conveniencia de crear la Unión Monetaria Centroamericana, durante una reunión especial celebrada en Ciudad de México, en septiembre de 1962, con ocasión de la VII Reunión Operativa del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA). Los presidentes de las repúblicas del área, al firmar la Declaración de Centroamérica (San José, Costa Rica, marzo de 1963), se pronunciaron favorablemente respecto del establecimiento de esa Unión Monetaria. El siguiente paso y final fue el 25 de febrero de 1964, al suscribirse en la ciudad de San Salvador el Acuerdo para el Establecimiento de la Unión Monetaria Centroamericana.

Previo a nombrar el primer secretario ejecutivo del Consejo Monetario Centroamericano que ejerciera ese cargo con dedicación total se tuvieron varias reuniones en la ciudad de Guatemala, en San José de Costa Rica y en México. Hasta su quinta reunión fui nombrado secretario para redactar las actas. Fue designado como primer secretario ejecutivo permanente quien había ocupado el cargo de gerente del Banco Central de Costa Rica, licenciado Álvaro Castro Jenkins.

Los bancos centrales firmaron el Acuerdo para el Establecimiento de la Unión Monetaria Centroamericana, cuyos orígenes son los que se presentaron en esta investigación, en la que circunstancias de trabajo me llevaron a ser actor y observador de dicho proceso monetario en sus inicios.

La Unión Monetaria Centroamericana, como se concibió originalmente, ya no es viable con monedas nacionales. El Salvador dolarizó su economía desde el 2000, y desde el 7 de septiembre 2021 dio inicio el funcionamiento de una segunda moneda en ese mismo país, que es virtual, el bitcóin. Los retos futuros de los bancos centrales centroamericanos se encontrarán en las monedas digitales.