Economía para todos

Cofradía indígena antes del 15 de septiembre

José Molina Calderón josemolina@live.com

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El papel de la Iglesia y de otros actores sociales en el proceso independentista se encuentra en el libro de Ana María Urruela de Quezada, editora y coautora, Memoria y Compromiso: La Iglesia y el Bicentenario de la Independencia, 1821-2021. Tomo I: Tiempos de Cambio, 1767-1811. Guatemala, Mayaprin 2019. 395 pp.

Se analiza el artículo de Flavio Rojas Lima. La Cofradía Indígena. Una medalla de dos caras. A continuación, párrafos del artículo, indicando entre paréntesis el número de página.

El espíritu del capitalismo, así como la nueva ética cristiana, de que son portadores los españoles, son extraños al indígena, y le sacan violentamente de su mundo tradicional. (219)

La cofradía presenta rasgos sociales y religiosos localizados en las formaciones sociales prehispánicas, y al mismo tiempo asegura los intereses de los colonizadores europeos. La cofradía llega de Europa, pero se transforma en una típica institución indígena. (219)

La cofradía cobra especial importancia en el área de Mesoamérica, y ello se explica en parte por el desarrollo cultural y social de la región en la época de la preconquista. La cofradía es uno de los fenómenos sociales más documentados en la etnografía mesoamericana y del mismo se ha llegado a decir que representa en la estructura social de los grupos indígenas del área lo que el parentesco representa en la estructura de las sociedades tribales africanas. (220)

Los rasgos más sobresalientes de la Cofradía Indígena de los pueblos mayas pueden resumirse de la siguiente manera: 1) fue convertida en un elemento estructural de gran relevancia; 2) funciona como un reducto social y cultural frente a las formas de dominación cultural y neocolonial; 3) se mantiene como un obstáculo ante la expansión de formas más modernas y dinámicas de organización social; y 4) persiste como un foco activo de la identidad y seguridad colectivas del indígena tradicional. Estos rasgos son observables entre los mayas en general, pero particularmente entre los mayas del altiplano occidental de Guatemala. (220)

Las contradicciones intrínsecas de la cofradía fueron puestas de relieve ya en el siglo XVII, en un informe enviado por el arzobispo de Guatemala, Pedro Cortés y Larraz, a la corte de España. Figura dicho informe como complemento de la Descripción Geográfico-Moral de la Diócesis de Guatemala, enviada por el arzobispo a requerimiento expreso de la Corona. (221)

El autor se refiere a la cofradía así: es un símbolo religioso y al mismo tiempo un escenario de conducta real; forma parte de la estructura social a nivel de la comunidad; en cuanto a sus orígenes, es simultáneamente española e indígena; es un fenómeno preponderantemente religioso, pero tiene implicaciones económicas, sociales propiamente dichas, artísticas y festivas. (221-222)

Se indica que el carácter social y económico se demuestra también por la enorme red de intercambios que implica la cofradía, los cuales se refieren no solo a bienes y servicios, sino a dignidades, aptitudes y posiciones de poder. Por ejemplo, el mercado de candelas, licor, incienso, es verdaderamente fuerte en el radio institucional de las cofradías. (223)

El autor también señala las siguientes características de la cofradía: es cristiana y es pagana al mismo tiempo; es un instrumento de integración; de cohesión social, de servicio a la comunidad; es estática y es dinámica a la vez; tiene significados inmediatos distintos para los indígenas y para los ladinos; tiene escasa o ninguna relevancia en mucho de la vida cotidiana de los pueblos indígenas. (224-226)

La conclusión del autor apunta hacia la desaparición total de la cofradía en un futuro imprecisable. (232).