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Colonia belga, empresas familiares

José Molina Calderón josemolina@live.com

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Los primeros colonizadores belgas llegaron a Guatemala en marzo de 1843. Algunos apellidos conocidos provenientes de esa colonización, son Vassaux, Smout, Berger, Esmenjaud, Latour, Nuyens, Putzeys.
La investigación titulada Julio Smout: La Historia de un Hombre, Guatemala, 1952, de 31 pp., es inédita. La autoría es de la señora Bianchi, pariente del personaje. Me fue proporcionada por Cristina Quiñónez de Castejón. El texto que sigue son extractos de esa investigación.

El personaje es Julio Smout, de nacionalidad y origen belga, aunque nacido en Koenigsberger, provincia de Prusia, Alemania, en 1922, hijo de padre belga y madre escocesa. En 1844 Julio recibe el título de capitán de fragata en la Universidad de Aberdeen, Escocia.

En abril de 1844 Julio partió del Reino de Leopoldo de los Belgas, y se embarcó en el buque Theodore como segundo capitán, llegando a Santo Tomás de Guatemala el 3 de julio del mismo año, junto con otros 125 colonizadores.

Se casó en la Ciudad de Guatemala en 1848 con Virginia Vassaux, de padres belgas. El matrimonio tuvo cuatro hijas, de las cuales la primera, Berta (1840), vivió dos meses; la segunda, Adelaida (1851), de 13 años murió en Belice. La tercera, Waleska (1855), contrajo matrimonio en 1878 con Emilio Bianchi, un joven suizo quien hablaba poco español y sí hablaba bien el inglés y el francés. La cuarta hija, Amelia (1860). Las dos últimas lo acompañaron en la empresa familiar.

En Santo Tomás, en 1848, Julio estableció una fábrica de cerveza hasta que un vendaval destruyó el edificio de dos pisos en donde se había instalado.

Ingeniero naval que era, se dedicó a construir consecutivamente tres barcos de madera, lo que le permitió transportar personas y productos agrícolas. Incursionó en el cultivo de banano, en los terrenos al sudeste de Santo Tomás camino del río Motagua, con otros belgas de los siguientes apellidos: Cackston, Valier, Kerner, Esmenjaud y Hagendoreen. Esta fruta y cocos la llevaban al puerto de Mobile, Alabama, y al puerto de Nueva Orleans. Hicieron una integración vertical de cultivo, corte, transporte y comercialización. El banano a veces llegaba no solo maduro a su destino, sino negro y pasado, por lo que fue mejorando barco tras barco que construyó.

En 1856 montó un trapiche azucarero en Santo Tomás, para fabricar azúcar de pilón. Posteriormente trabajó en la Costa Sur en la finca Pantaleón de Herrera Hermanos.

Julio se trasladó a vivir a Belice unos años para la extracción de caoba y exportarla a Bélgica y a Estados Unidos, por lo que dejó a su esposa y dos hijas en una población de Belice.

Estableció una fábrica de jabón de coco en marquetas cuadrangulares blancas. Fue innovador en la extracción del aceite de coco y se adelantó en su cultivo y extracción de los actuales productores de aceite de palma africana del siglo XXI.

En 1864, dice la autora, que en Guatemala estableció en su casa recién comprada una fábrica de aguas gaseosas, o de chibolas, como entonces se llamaban a estas bebidas, por el cierre que tenían las botellas que era una bola de vidrio dentro del pescuezo de la botella, y que al ponerlas pico abajo, se cerraban solas por la presión del gas carbónico disuelto en el agua.

Desarrolló maquinaria para despulpar el café. Murió en un accidente de trabajo en 1888. Las distintas empresas familiares que formó, que fueron variadas, no lograron la continuidad; la familia llegó hasta el siglo XXI.