Desarrollo de país

Corrupción, inversión y migración

José Santiago Molina josesmolinam@gmail.com

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Leí la semana pasada en un medio escrito que la vicepresidente de Estados Unidos, Kamala Harris, tendrá una reunión virtual hoy con el presidente Alejandro Giammattei, donde hará seguimiento a una llamada telefónica previa y a la visita de un grupo que encabezó Ricardo Zúñiga hace unas semanas. También leí que quiere abordar los temas de migración ilegal y de inversión, y en un medio digital leí que también quiere abordar el tema de la corrupción. La corrupción, desde que me acuerdo y a través de los años, ha sido un tema en Guatemala y en el mundo, inclusive en los Estados Unidos. He estado en Washington varias veces, y ahí hablan de corrupción, pero no como tema principal de país. En Guatemala, es sumamente importante que las instituciones públicas de control mejoren continuamente para minimizar ese delito. La mayoría de guatemaltecos la rechazamos y nos preocupa. Hay dos formas: la corrupción enorme, como los casos que se han conocido mediáticamente, y la corrupción pequeña, que no llega a conocerse ya que es lo conocido como “mordidas” que piden ciertos policías de tránsito, ciertos agentes aduaneros y otros.

 

Se sabe que la narcoactividad en un país corrompe a muchos en ese país. En Guatemala no debe ser la excepción, y por eso es importante que esa corrupción sea combatida desde las instituciones de Gobierno diseñadas para esos fines y por el sistema de justicia, y las agencias específicas de otros países, incluyendo los Estados Unidos. En la medida en que aumenta esa actividad, seguramente aumenta la corrupción. Guatemala es un país de tránsito de la droga producida en América del Sur con destino principal Estados Unidos, por lo que el problema es inmenso, ya que involucra a muchos países —productores, tránsito y consumo—.

En artículos recientes, he abordado temas de inversión en Guatemala, tanto de guatemaltecos como de extranjeros. Mucho de la solución de la emigración ilegal a Estados Unidos seguramente se resuelve con mayor inversión, pero también con el combate al crimen organizado, ya que muchos emigran porque viven en áreas de extorsión y otros en lugares donde hace falta presencia de fuerzas públicas y hay crimen. También es importante la inversión del sector público en infraestructura, en puertos, aeropuertos y energía eléctrica para que podamos ser competitivos y así exportar al mundo mucho más. El Gobierno no produce dinero, solamente recauda impuestos y administra el fondo público. Sobre el producto interno bruto se recaudó el 10.1% en el 2020. El promedio de los últimos 10 años ha sido 10.74%, destacando el año 2013 con 11.1%. Cómo incrementar ese porcentaje y por ende los montos totales es un asunto, en mi opinión, de simplificar el cálculo y el pago de impuestos, de buscar mecanismos que atraigan a la formalidad al emprendimiento, de crear más cultura de pago en un país con 70% de informalidad y de hacer cada día más eficiente la gestión de la autoridad que recauda. Por el otro lado, es importante enviar mensajes de confianza a la inversión, donde seguramente empieza con gestiones ejemplares de gobiernos locales y todo el sector público en transparencia del uso de los recursos públicos. La emigración ilegal se ha incrementado este año por erróneos mensajes políticos en Estados Unidos, por la industria de coyotes que es gigante —se habla de billones de dólares— y no se reduce, porque en México la economía decrece con el gobierno actual, porque en Guatemala hay falta de oportunidades y el crimen organizado asusta a muchos, más El Salvador y Honduras con problemas similares. Es importante saber y entender las causas fundamentales de esa emigración y trabajar de la mano los gobiernos y los sectores productivos en las soluciones. Guatemala tiene muchas condiciones para crear muchas más oportunidades.