Mirador

Corrupto, inútil e incompetente

Pedro Trujillowww.miradorprensa.blogspot.com

En una semana, el gobierno más inútil e incompetente de la era democrática guatemalteca —¡y mira que hay candidatos!— terminará sus funciones. Tomo un párrafo de noticias de la BBC que se puede completar y apenas condensa el necesario desahogo que muchos necesitamos sobre la sensación que se tiene a solo siete días de que ¡por fin! se vayan: Ha habido gobernantes homicidas, como Nerón o Gengis Kan; incompetentes, como Eduardo II de Inglaterra (1284-1327); completamente indignos de confianza, como Carlos I de Inglaterra y Escocia (ejecutado en 1649); o amables pero inadecuados, como Luis XVI, el último rey de Francia, o Nicolás II, el último zar de Rusia. —Aquí sus apreciaciones sobre Jimmy Morales—.

Cuando se elige a un mal comediante como gobernante —y a un vicepresidente compinche y holgazán— es normal que las cosas tengan un final dramático. Con aquel lema de “ni corrupto ni ladrón” embaucó a muchos que lo percibieron la opción menos mal del momento. Sin embargo, no prestaron atención a cómo la RAE define parte de su lema electoral. Corrupto: que se deja o ha dejado sobornar, pervertir o viciar.

Un presidente corrupto que se apoyó en delincuentes —algunos prófugos— bajo el paraguas del partido FCN que lo llevó al poder, y que durante la legislatura se ha asociado a lo peor de la clase política ¡Solo hay que ver a quienes designaron de candidatos a la Presidencia en las pasadas elecciones! Un corrompido que recibió por varios meses —hasta que los medios de comunicación lo evidenciaron— un sobresueldo del Ministerio de la Defensa, a pesar de ser uno de los mandatarios mejor pagados del mundo. Un inmoral que se dejó comprar lentes caros de marca y otras frivolidades con fondo asignados a la SAAS y que de no ser por los medios de comunicación —nuevamente— jamás nos hubiésemos enterado. Un perfecto protervo que permitió que un general acusado de parricidio continuara al frente de una unidad militar porque es hermano de uno de sus principales asesores. Un absoluto licencioso que dejó que el servicio exterior guatemalteco se llenase de indeseables, negados, ineptos o manicuras porque pagó favores a diferentes personajes que le adularon sus torpes acciones. Un incompetente que ridiculizó al país con el intento de compra de aviones Pampa III o apocadamente esconde lo que firmó con EE. UU. sobre tercer país seguro… En definitiva: alguien con nula capacidad política, escasísimo sentido de la razón y arbitrario quehacer que ha atorado el país económica, política y socialmente.

Ha hundido más de lo que estaba el país de nuestros hijos, pero también de los suyos, ¡que no se le olvide!, y no ha evitado la muerte de muchas personas por su corruptela e inacción. No vuelva a decir que no es corrupto porque ahora sabe cómo se define esa palabra. Sin embargo, la culpa no es suya. El mundo está lleno de incapaces como usted, pero también de otros que creen que alguien así les va a resolver sus problemas, y estúpidamente lo votan. Mucha gente lo eligió y ahora debemos asumir las consecuencias de los errores, y no volver a cometerlos.

Usted es una de las peores cosas que le ha podido pasar a este país y a su juventud ¡Vaya con Dios! y, aunque se refugie temporal y cobardemente en el Parlacén, encontrará seguramente detrás de usted a la justicia durante el resto de sus días que serán suficientes para darse cuenta del daño que ha hecho, y pagar las consecuencias de utilizar un traje que le quedó enorme.