Pluma invitada

De la crisis a la oportunidad

Shira de León

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El 5 de mayo se cumplieron dos meses desde que el presidente Alejandro Giammattei decretara estado de Calamidad, por la presencia de covid-19 en Guatemala. Desde esta primera acción, las organizaciones de sociedad civil, incluyendo la cooperación internacional, reconocen y acompañan los esfuerzos y compromisos que el Gobierno asumió al implementar acciones oportunas e inmediatas para mitigar los efectos directos y colaterales de esta crisis de salud pública sin precedente.

Es en ese espíritu de responsabilidad compartida que Plan International Guatemala suscribió una carta abierta al Gobierno de Guatemala, que presentó la alianza Uniendo Fuerzas por los Derechos de la Niñez, el lunes 4 de mayo. Al ser parte de los miembros fundadores de la alianza, enfatizamos las siguientes acciones en cinco áreas de oportunidad, que, si son tomadas, lograrán responder a las necesidades urgentes de la niñez, adolescencia y juventud guatemalteca ante la pandemia:

1. Si en ocho de cada 10 casos de agresión registrados por el Inacif los agresores están en casa, en esta crisis se ha expuesto, involuntariamente, a la niñez y adolescencia a un alto grado de vulneración y riesgo. Se exhorta al Gobierno a impulsar campañas de concientización y prevención de la violencia intrafamiliar, con especial énfasis en violencias en contra de niñas, niños y adolescentes, y garantizar que las autoridades respondan de manera oportuna a las denuncias y su debido seguimiento. Además, es de suma urgencia mejorar el sistema nacional de protección, de tal manera que garantice el bienestar de la niñez y adolescencia, ante las amenazas que esta crisis les presenta.

2. La necesidad de plataformas educativas sin costo y de fácil acceso, con material educativo de cada materia, es innegable. Sin embargo, se debe considerar también la brecha tecnológica, que requiere alternativas para llegar a las comunidades más lejanas y sin acceso a computadoras o dispositivos inteligentes. Sugerimos utilizar para ello las cadenas de radio y radios comunitarias, y se insta al Gobierno de Guatemala a continuar cumpliendo con la dotación de alimentación escolar, en aras de mitigar el impacto de esta crisis hasta el retorno oportuno a las aulas.

3. La crisis nos llama a exigir fortalecer los servicios básicos de salud existentes y el acceso de la población rural al sistema de Salud. Se propone robustecer medidas preventivas al covid-19 y otras enfermedades comunes, que implican menores costos para el Estado a largo plazo, y aumentar la atención de la salud materno-infantil, con particular enfoque en atención ante y posnatal, y cobertura de vacunas, aumentando el alcance en las comunidades y puestos de salud. Adicionalmente, se llama a proveer los insumos necesarios para el resguardo del personal de Salud, en todos los centros de salud y hospitales, quienes diariamente se enfrentan heroicamente a las consecuencias y secuelas de esta pandemia.

4. Al ocupar el sexto lugar a nivel mundial de tasa de desnutrición crónica, Guatemala no puede esperar para resguardar la primera infancia. Al fortalecer la economía rural y agrícola, con énfasis en los hogares más pobres, se plantea implementar programas de apoyo a la niñez, adolescencia, juventud y familias en alto riesgo de inseguridad alimentaria y nutricional. Se sugiere partir del Proyecto Crecer Sano, que afronta estratégicamente las dificultades que afligen a las poblaciones más vulnerables e implementar con urgencia los 10 programas sociales aprobados en el marco de la emergencia.

5. Se exhorta a evaluar el impacto del covid-19 en la niñez, adolescencia y juventud, a través de un enfoque participativo, e involucrar a las comunidades y a las mismas niñas, niños, adolescentes y jóvenes, hombres y mujeres, para ser parte de la construcción de soluciones y propuestas que afectarán su futuro.

Este es un llamado a la solidaridad. Se debe responder de manera urgente a las necesidades de la niñez, adolescencia y juventud guatemalteca.