Hagamos la diferencia

Director de la Enca se aferra al puesto

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

La Escuela Central de Agricultura (Enca) desde su creación en 1921, ha contribuido al desarrollo agrícola del país incorporando a la sociedad técnicos con excelencia académica y conocimientos prácticos. Actualmente es rectora de la formación media agrícola y forestal de Guatemala. Después de su autonomía lograda en 1986, y luego de un proceso de Reingeniería se ha centrado en la formación tecnológica y humana de técnicos en las ciencias agropecuarias y forestales bajo un intenso y riguroso programa de estudios, se estableció un sistema legal y una renovación institucional que la preparó para afrontar los retos en materia educativa agropecuaria y forestal que generó la apertura para insertarse a la globalización de las economías.

La escuela, por su importancia a nivel nacional, ha sido siempre un botín apetecible para muchos sectores. Cuenta con patrimonio propio, con una finca de cuatro caballerías en un lugar privilegiado al sur de la ciudad de Guatemala, con edificios históricos, representación en varias instituciones, única institución de educación a nivel medio autónoma. El consejo directivo que la gobierna está conformado por un representante titular y un suplente de cada una de las siguientes entidades: 1. Unión Nacional Agropecuaria (Unagro), o la organización que en el futuro adquiera sus atribuciones, actualmente suspendida por no presentar sus acreditaciones legales. 2. Cámara de Industria de Guatemala. Sus representantes deberán pertenecer a la actividad agroindustrial, exportadora de productos agrícolas no tradicionales o forestales. 3. Asociación de Peritos Agrónomos y Forestales 4. Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación. 5. Claustro de catedráticos de la Escuela Nacional Central de Agricultura.

El Consejo Directivo por la facultad que le otorga la Ley Orgánica de la institución recientemente incluyó en agenda la destitución del actual director de la escuela Ingeniero Agrónomo Vinicio Arreaga Morales, lo que consideró pertinente debido a que determinó que no está cumpliendo sus funciones en forma adecuada, Vinicio después de cinco años de fungir como director se atrincheró en el puesto y se declaró en rebeldía a la máxima autoridad en asociación con los representantes del Ministerio de Agricultura y del de la Cámara de Industria, desconociendo a dicho consejo. Estos miembros del Consejo Directivo rompieron quorum de las reuniones del 15 de junio y 17 de julio y no han concurrido a 10 sesiones posteriores convocadas por el presidente del consejo, lo que ocasiona que no se dé el quorum necesario para desarrollar las mismas, con esto se evita la destitución de dicho funcionario. La situación es delicada porque esto crea además inestabilidad e indefinición, debido a que el Consejo es la única autoridad autorizada para movilización de recursos financieros. La pregunta obligada en esto es ¿Cuál es la razón por la que Vinicio ha decidido no renunciar? ¿Qué se esconde detrás de esto? Cualquiera en su sano juicio y por honorabilidad debiera renunciar para evitar se continué poniendo en entredicho su nombre. Lo importante en todo caso es que la institución funcione. Esta problemática le hace mucho daño a la Enca de cara a su próximo centenario.

El Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación y la Cámara de Industria deben colaborar para que la institución vuelva a la normalidad al ordenar que sus representantes asistan a las sesiones ordinarias del Consejo Directivo de la Enca, ya que el hecho de no asistir deja dudas del desenvolvimiento de ellos dentro de dicho consejo, si no están de acuerdo en las decisiones que se toman tienen todo el derecho de razonar sus votos lo que les exculpa de cualquier mala decisión tomada. De lo contrario deberían cambiar a sus representantes al evitar así el manejo de intereses personales.