Economía para todos

Economía de guerra ante el coronavirus

José Molina Calderón josemolina@live.com

Guatemala ha sufrido epidemias, pandemias, la Gran Depresión, catástrofes medioambientales, problemas financieros internos y externos, golpes de Estado, guerras externas y enfrentamiento armado interno. Cada acontecimiento tuvo soluciones distintas.

El Gabinete Económico tiene una tarea importante para identificar los aspectos que se requiere apoyar para reducir el impacto económico del coronavirus.

Aunque no se quiera, se llega al tema del dinero. El Gobierno Central tiene un problema grave. No fue aprobado el Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado para 2020, y está en vigor el Presupuesto de 2019. Sin embargo, para administrar este presupuesto se requiere una readecuación presupuestaria urgente, porque hace falta hacer transferencias de partidas presupuestarias, no sólo para dirigir recursos al plan de choque contra el coronavirus, sino también para poder ejecutar obra pública y dar empleo. Aun cuando el Congreso puede asignar una cantidad de 200 a 300 millones de quetzales, el mayor volumen se encuentra a través de los Bonos del Tesoro por 8 mil millones de quetzales. O sea que dinero hay.

Ahora bien, si no se logra hacer las readecuaciones presupuestarias, hay otra fuente de financiamiento que anticipo que no le va a gustar al Banco de Guatemala. El Banco Central tiene una cantidad de Reservas Monetarias Internacionales increíble por 14 mil millones de dólares estadounidenses, de los que con sólo utilizar el 5% se podrían disponer de 700 millones de dólares, equivalentes a más de 5 mil millones de quetzales. La alcancía está llena.

Para utilizar las Reservas Monetarias Internacionales se requiere que la pandemia del coronavirus se declare catástrofe o desastre público, y que sea aprobado por las dos terceras partes del número total de diputados que integran el Congreso de la República, a solicitud del Presidente de la República. Las Reservas son, como dice su nombre, Reservas para usarse en casa de emergencia.

La pandemia del COVID-19 (coronavirus) es una experiencia muy distinta a lo ocurrido con anterioridad, y requiere combatirla como una economía de guerra. La pandemia anterior fue la gripe española vivida en Guatemala en 1918-1919.

El caso más cercano a la situación actual en manejo económico fue el que se hizo en Guatemala después de la Gran Depresión de 1929. En 1930 no se hizo nada porque el presidente Lázaro Chacón enfermó sin capacidad de gobernar todo el año. Fue hasta que Jorge Ubico asumió la presidencia el 15 de febrero de 1931, que se inició la administración de la crisis. Las medidas adoptadas por Ubico no fueron las mismas que adoptaron otros países, pero tuvieron un efecto importante. Hubo comida a precios accesibles, inversión pública, trabajo, seguridad pública y honradez en el manejo de los fondos públicos.

En la situación actual con el coronavirus, el gobierno central tomó las riendas para establecer un plan de choque, de tal manera de reducir el impacto de la propagación del virus, basado principalmente en el aislamiento de las personas.

Lo que todos estamos viendo en tiempo real, son las medidas de choque que están tomando otros países, algunos de ellos con una dureza increíble, principalmente porque el virus ha causado grandes estragos. En este momento no se saben exactamente los efectos económicos perversos que tendrá el virus si logra avanzar. Algunos de ellos es muy visible, el turismo.

El empleo es otro aspecto delicado y requiere inteligencia para mantenerlo. Quienes están más desprotegidos pertenecen a la economía informal, micro, pequeñas y medianas empresas. Es un sector muy importante de apoyar.