Mirador

El nauseabundo ambiente político

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El proceso electoral que se avecina está cada día más activo y descolorido, y en lugar de contar con más posibilidades de opciones reales y nuevas —algunas hay— se reciclan personajes lúgubres de la politiquería tradicional. De aquel gobierno del FRG persisten Portillo y Zury Ríos, ahora “divorciados”, aunque en su momento hicieron mancuerna en un período oscuro de la vida pública nacional. El primero, cual pulga saltarina, ha buscado —al menos en cuatro partidos— espacio donde colocar a diputados que sirvan para negociaciones posteriores y obtención de rentas. La segunda, sigue entre bambalinas sin asomar la cabeza, vaya a ser que aparezca la Dalila de la UNE, o sus socios, y la decapiten antes del reparto del pastel.

Sandra Torres insiste contumazmente en ser presidenta. Si aquel fraude del divorcio para ser candidata no fue suficiente, se presenta con un vicepresidente que se aparta súbitamente de la prédica religiosa para no infringir la prohibición constitucional. Mismos procedimientos y mañas en épocas distintas, aunque con idénticas intenciones. Además, cuatro de sus hijos y un hermano ocuparán candidaturas para consolidar aquello de “mi familia progresa”, y por si les sale mal nuevamente el conteo de votos.

Manuel Baldizón —como “Matrix renovado”— insiste en ocupar un espacio en un ambiente político que ya le negó el pase a una segunda vuelta. Desde prisión domiciliar emitirá un programa en redes y apoyará la candidatura de sus cachorros que aspiran —como todo hijo inútil de político— a seguir los pasos de su progenitor. Olvida decir que lo expulsaron de EE. UU. después de cumplir condena por lavado de dinero y que aquí tiene dos casos abiertos por graves delitos. ¡Otro delincuente en política!

El partido oficial propone a Manuel Conde, secretario general de otro partido, lo que deja entrever el oportunismo, pero también el fraude a la democracia y el engaño a los electores, y deja claro que cual mercenario responde a intereses personales.

La izquierda radical y autoritaria, próxima a dictaduras ya conocidas, incorpora a Jordán Rodas en un partido sostenido por una organización señalada de delinquir y con dirigentes acusados y condenados por robo de electricidad, retenciones y agresiones. Hay que recordar que Telma Cabrera fue elogiada por Thelma Aldana en el proceso electoral del 2019. ¡Como que se desprende un tufillo del porqué Codeca ha campeado libre e impunemente y cometido múltiples fechorías en pasadas administraciones!

La otra izquierda, la que se dice moderada —Winap, Semilla y URNG— converge en la alcaldía de la ciudad capital con Foppa, quien seguramente se quejará de ser excluido de la contienda, silenciando que está procesado por un delito de falsedad ideológica con agravación electoral, el mismo que reconocieron varios de sus compañeros de fórmula —como Aníbal Arguello, exCicig— y por el que fueron condenados a tres años de prisión conmutables.

Para darle más sabor al caldo, la escisión de la UNE —ahora VOS— incorpora, como coordinador del plan de gobierno, al oportunista Manuel Villacorta —expresidenciable de Winaq—, lo que radicalizará las propuestas y las acercará al autoritarismo venezolano que tanto venera; y el secretario general del partido “Mi Familia” es ligado a proceso, y enfrentará cargos por los delitos de falsedad ideológica y casos especiales de estafa.

Por si no ve opciones, puede votar por populistas, con Arzú al frente, quien manifiesta reiteradamente su deseo de fusilar a medio país —Presidente incluido—, llenar de militares las calles y ofrece medicinas baratas, posiblemente de sus financistas argentinos.

No me diga usted que el voto nulo no es una excelente opción con este nauseabundo panorama electoral, porque en esta ocasión, hasta difícil será encontrar al menos malo.