Ventana

El plástico es para siempre

Rita María Roesch clarinerormr@hotmail.com

Puede una mariposa al batir sus alas generar un huracán después? “Sí, sí puede”, confirmó el Clarinero. A continuación mi reflexión sobre ese tema. El pasado domingo 10 de febrero de este año, Antigua Guatemala, Sacatepéquez, se sumó a los municipios que decidieron prohibir el uso de pajillas, vasos, platos, bolsas plásticas y de duropor. Si no me equivoco, el primer municipio fue Cantel, en Quetzaltenango, el 13 de mayo del 2015. Le siguió San Pedro La Laguna, en Sololá, el 2 de septiembre del 2016. Luego Acatenango, en Chimaltenango, el 14 de marzo del 2017. San Miguel Petapa, el 3 de mayo del 2018. Villa Canales, en Guatemala, el 14 de junio del 2018. La Municipalidad de Santa Lucía Utatlán, en Sololá, el 4 de septiembre del 2018 y San Pedro Sacatepéquez, en San Marcos también en septiembre del 2018. Espero que poco a poco más municipios se sumen a esta iniciativa tan necesaria para proteger nuestros ecosistemas naturales y su biodiversidad tan seriamente amenazados por estos desechos. El plástico es una sustancia que la tierra no puede digerir.

Comento brevemente algunos hechos que la alianza global de personas, organizaciones, empresas y políticos que trabajan para un mundo libre de plástico, denominada Plastic Pollution Coalition, revela sobre los productos plásticos. Sí, son muy útiles, especialmente los productos que usamos por unos minutos y desechamos sin pensar que llevan dentro de sí mismos un germen destructivo porque son tóxicos y como Dorian Gray, “no mueren.” Eso quiere decir que no son biodegradables y se descomponen en pedazos cada vez más pequeños. 1. El plástico se acumula en el ambiente. Desechamos toneladas de plástico anualmente. Reciclamos un porcentaje mínimo y el resto termina en vertederos que al permanecer en ellos filtra químicos en la tierra que contaminan las aguas subterráneas y fluye río abajo hacia los lagos y ríos. 2. El plástico afecta la salud humana, la vida silvestre, y la de los océanos. Jaques Cousteau, quien observó el rápido deterioro de los océanos exclamó: “Si queremos salvar a la humanidad tendremos que salvar a los océanos.” Solo en el Océano Pacífico existe un parche de basura formado por más de 100 millones de toneladas de basura plástica, que abarca más de 700 mil kilómetros cuadrados. Es superior a la extensión territorial de España o de Centro América. 3. El plástico cuesta miles de millones disminuirlo. Todo sufre: el turismo, la recreación, los negocios, la salud del planeta. El daño financiero que continuamente provoca es inestimable. Lo mejor es sustituirlo por vidrio, textiles o acero inoxidable.

Para que la iniciativa de regular el plástico desechable tenga un impacto mayor en Guatemala, es urgente que se implemente un sistema de recolección de basura en cada uno de los 340 municipios de Guatemala. ¡No existe! Es por eso que cientos de miles de basureros clandestinos contaminan los suelos. Esa basura termina en los ríos transformándolos en basureros móviles que llegan hasta el mar. Edward Lorenz, matemático y metereólogo, conocido como el padre de la teoría del caos, fue quien dio a conocer la expresión que el batir de las alas de una mariposa puede generar un huracán. ¿Pero cómo es eso? Lorenz se refiere a que las pequeñas acciones pueden generar cambios insospechados. Esas acciones mínimas pueden devenir en huracanes que finalmente erradicarán el plástico. El científico Gregory Bateson pregunta: ¿qué une a la orquídea con el árbol, al árbol con la nube y la nube con el agua y el agua con la orquídea? Es un sutil patrón de relaciones que no vemos. ¡Es el hilo mágico de la vida! El plástico rompe esa conexión vital. Rompe la circularidad de la vida en los ecosistemas porque no es biodegradable.