Desde Ginebra

El transporte marítimo

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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Desde mediados del siglo pasado, las principales empresas navieras, inventaron los contenedores estandarizados, este concepto, mejora la eficiencia en la operación del transporte por la vía marítima, a pesar de esto, dos empresas grandes han cerrado, mientras otras se han beneficiado con el producto de los fletes, cambiando y ampliando la actividad del transporte marítimo a un interesante negocio.

Sin embargo, desde el surgimiento del virus Covid y ahora con la amenaza de posibles nuevas pandemias y, actualmente con las tensiones de agresiones armadas alrededor del mundo, han generado tensiones entre la oferta y la demanda del mercado mundial.

Si de por sí, los mares y océanos están al borde del colapso, el transporte marítimo mundial es un tema que no debe ser subestimado. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que cuenta con una división sobre comercio y logística, que incluye el transporte, afirma en un reciente informe, que más del 80 % del comercio internacional se realiza por la vía marítima.

Con las tensiones surgidas en las cadenas de suministros, tras los cierres de fábricas y puertos en el gigante manufacturero asiático, lejos de normalizarse amenazan con intensificar el desajuste entre la oferta y la demanda mundial, hasta generar un impacto que, como lo han advertido analistas y las navieras, aún está lejos de desaparecer.

Generalmente, el sector naviero trabaja con bajos márgenes de beneficio y ha requerido de grandes cantidades de capital para operar. Debido a la experiencia adquirida en los últimos años, la empresa danesa Maersk, el grupo de transporte de contenedores más grande del mundo, declaraba recientemente, que la compañía ha decidido diversificar su operativa para centrarse en líneas de negocio más rentables, como lo es el transporte aéreo, por carretera, el almacenamiento, la explotación de terminales portuarias y la venta de software de logística.

Desde el inicio de este año, la demanda de transporte por contenedores es elevada. Se ha expuesto la falta de equipamiento, la baja capacidad de los buques, y las restricciones debidas a la pandemia que provocaron congestión en los puertos.

El informe de la UNCTAD examina el por qué los fletes se han disparado durante la pandemia y qué se debe hacer para evitar que una situación similar se repita. Los cambios en los patrones de consumo y de compra derivados de la pandemia, como el aumento del comercio electrónico, así como las medidas anti-coronavirus, han provocado un aumento de la demanda de importación de bienes de consumo manufacturados, de los cuales, una gran parte se transporta en contenedores, señala el informe de la UNCTAD.

Cómo evitar futuras crisis de escasez de contenedores, a fin de reducir la probabilidad de que se produzca una situación similar en el futuro, el informe de la UNCTAD destaca tres temas a los que hay que prestar atención: avanzar en las reformas de facilitación del comercio, mejorar el seguimiento y la previsión del comercio marítimo y reforzar las autoridades nacionales de la competencia y advierte sobre este sector que los efectos secundarios serán de gran alcance y podrían transformar el transporte marítimo. Los expertos admiten que el sistema debe aumentar su capacidad para lograr un equilibrio como el que tenía previamente a la pandemia, pero esto puede que no llegue hasta 2023.

Finalmente, el conflicto en Ucrania alimentó la inflación galopante, vía el alza de precios de la energía, de los alimentos y de las materias primas, agravados por problemas en las cadenas de aprovisionamiento.