Hagamos la diferencia

Elecciones para todo, votemos responsablemente

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

Los procesos eleccionarios en Guatemala han sido severamente cuestionados, debido a que no importa el nivel de la elección a realizar, detrás de ellas ocurre un financiamiento oscuro, que compra voluntades y retuerce las estructuras de cualquier institución. El fin último es el saqueo de los fondos estatales, y mantener la impunidad de personajes acusados y cuestionados de hechos delesnables y/o delictivos, al dejarlos sin el merecido castigo. El entramado es sutil y fino.

Mencionaremos un ejemplo reciente: el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (Cang) eligió en segunda vuelta al juez penal Mynor Mauricio Moto para magistrado de la Corte de Constitucionalidad, quien ha sido vinculado e implicado en casos de corrupción y emitido fallos cuestionables. Su elección se dio a pesar de no contar con los requisitos de honradez, idoneidad y capacidad, lo que fue ampliamente evidenciado en distintos medios de comunicación. Los recursos utilizados en su campaña fueron exacerbados, los movimientos al interior fueron por transporte aéreo, las reuniones en elegantes locaciones y con abundante comida. Pesa sobre el Colegio de Abogados y Notarios la desfachatez y vergüenza de haberlo elegido. La cantidad de reflexiones hacia el gremio de abogados desde variados medios, persuadiéndoles del posible error a cometer, no impidió la elección.

Esto llama a reflexión a la sociedad guatemalteca, pues es preocupante que un grupo de profesionales, encargados de velar por el bienestar de la población, y de representar a los ciudadanos desempeñándose en un rol técnico, científico y legal se hayan prestado para esta elección, al permitir que fuera ganada por este personaje que ahora es prófugo de la justicia. La pregunta es: ¿Si esto ocurre en un colegio de profesionales, qué podemos esperar del resto de órganos que deben elegir representantes en diferentes espacios estatales.

El poder de la democracia está en el voto, y debe meditarse cuando este se emite. El voto individual no es de gran valor, pues entre una gran cantidad de sufragios no cambiará el resultado agregado de la elección. Pero es importante notar que es el voto agregado el que cuenta, y por lo tanto la conciencia y responsabilidad individual es vital en el proceso. La conciencia y comportamiento de grupo es, al final, el producto de compromisos honestos individuales. Es el grupo el que debe sentir la necesidad urgente de movilizarse en favor de su honorabilidad, en contraposición a los otros, que son los defensores del statu quo y que mueven masas a cambio de favores políticos, manteniendo ellos privilegios y poder que utilizan en su propio beneficio. Los buenos somos más, pero no incidimos, al estar preocupados por nuestros compromisos diarios, nuestras actividades profesionales, desgastándonos en situaciones triviales, y al dejar de preocuparnos por participar para contribuir al bien común.

Debemos cuidarnos de no prestarnos a intereses de grupos habilidosamente organizados para permanecer en política permanente, apareciendo en diferentes grupúsculos en distintas elecciones. No sé si usted ha notado, si es que le toca votar en distintas instancias, el aparecimiento de personajes repetitivos, ofreciendo planes reciclados, oxidados y ortodoxos.

Busquemos en las elecciones nuevas opciones, postulaciones frescas, opciones honorables, y demos oportunidad a representantes dignos y honorables. Recuerde que la emisión de un voto es un privilegio que no todos pueden ejercer, si nos toca emitirlo debemos ser conscientes de que nuestra actitud puede provocar el cambio o el caos, seamos responsables y reflexionemos cada vez que nos toca participar, pues las abundantes elecciones son la fachada perfecta para tener el “Estado secuestrado y cooptado”.