Economía para todos

Empresas familiares alemanas en Verapaz

José Molina Calderón josemolina@live.com

El libro de Ricardo Terga Cintrón, CICM, se titula Almas Gemelas. Un estudio de la inserción alemana en las Verapaces y la consecuente relación entre los alemanes y los maya q’eqhi’, Segunda Edición, mayo de 2018, Imprenta Casa del Arte, Cobán, Alta Verapaz, Guatemala. 254 páginas.

El autor nació en Nueva York, en 1945, hijo de padres cubanos. Se ordenó sacerdote religioso y se trasladó como misionero en la iglesia de la Verapaz, en septiembre de 1972.

El contenido del libro es el siguiente: Presentación. Introducción (en q’eqhi’ rok sin kil; alemán; castellano). Parte I, el asentamiento alemán, con los siguientes apartados: La inserción inicial; el afincamiento definitivo; respuesta maya q’eqhi’; el desenlace alemán; la intimidad q’eqhi’-alemán. Parte II: los alemanes de Cobán. Parte III: los alemanes de Carchá. Parte IV: Polochic: Senahú; Tucurú; Purulhá; San Cristóbal; Tamahú; Salamá-Morazán; Panzós. Parte V: La Cima y el Eclipse: Paraíso cafetalero; Deutsche Berein-el Club Alemán: Colegio Alemán; el entusiasmo Nacional Socialista; la espada cae; Resumen. Concluye con: Citas, Bibliografía, Apéndice.

El primer alemán que se asentó en Alta Verapaz, en la Ciudad de Cobán, en 1863, y que dio origen a las empresas familiares fue Enrique Rodolfo Dieseldorff, nacido en Hamburgo. Compró la primera finca alemana de café en Alta Verapaz, llamada Chipoc, en 1866-1867. Originalmente se había asentado en el puerto fluvial en Gualán, Zacapa. Ahí cultivó algodón, pero debido a una peste perdió dos cosechas, lo que motivó su traslado a Cobán.

El segundo alemán que arribó a Alta Verapaz fue Franz Sarg, quien primero se dedicó a la minería y luego a la agricultura. Había otros extranjeros en Cobán en 1869, y en 1870 ya hubo cinco alemanes en Cobán. En 1880-1889 arribaron a Guatemala 33, y entre 1890-1899 otros 151, empresarios y trabajadores.

Las casas banqueras y comerciales de Hamburgo facilitaron el financiamiento y el comercio con los alemanes de la Verapaz, aun cuando otros se habían establecido en la Costa Sur y en Quetzaltenango.

La historia del más importante de los Dieseldorff, que fue una familia numerosa, la escribió Guillermo Núñez Falcón, en idioma inglés, cuya traducción del título al español es la siguiente: Erwin Paul Dieseldorff, empresario en la Alta Verapaz de Guatemala, 1889-1937, tesis de doctorado en la Universidad de Tulane, 1970.

Este autor citado en Almas Gemelas dice lo siguiente: Durante el último cuarto del siglo XIX, el poderío de los Deutsche Volk en Alta Verapaz se consolidó rápidamente. En la cabecera de Cobán los alemanes monopolizaron el comercio de tiendas por mayor. En el interior del país ellos compraron extensas planicies de terrenos, que ellos mismos limpiaron y sembraron para el cultivo del café… Así, ellos se convirtieron no solamente en los más grandes terratenientes, sino también en los productores de café más intensos en el departamento de Alta Verapaz.

Los alemanes crearon con su pujante empresa una cierta infraestructura económica, haciendo mejoras necesarias en el aspecto de transporte: ampliaron y extendieron caminos y carreteras en el departamento de Alta Verapaz, hicieron una carretera desde Cobán hasta el Polochic; introdujeron un sistema de trenes de carretas y patachos de mulas para el transporte de productos y gente, contrataron una línea de barcos de vapor para proveer servicios marítimos entre los puertos fluviales como Panzós y Lívingston en la Bahía del Amatique; también aseguraron un servicio de barcos de líneas transatlántico de Lívingston y los puertos de Europa; construyeron una línea ferrocarrilera llamada La Verapaz q’eqchi’, entre Panzós y Pancajché.