Economía para todos

Empresas familiares palestinas en Guatemala

José Molina Calderón josemolina@live.com

Nancie L. González escribió el artículo Los Palestinos, incluido en la obra dirigida por Jorge Luján Muñoz, titulada Historia General de Guatemala, Tomo V, publicada por la Asociación de Amigos del País y la Fundación para la Cultura y el Desarrollo, Guatemala, 1996, páginas 289 a 292. La autora ha publicado sobre los palestinos en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, entre otros países.

En este artículo se da a conocer lo siguiente: A principios del siglo XX antes de los terremotos de 1917-1918, se habían instalado varios comercios propiedad de palestinos, en lo que entonces se llamaba el Portal del Señor, en lo que ya era conocido como el Portal de los Turcos —donde está hoy el Palacio Nacional—, por el origen de la mayoría de los propietarios. Las familias palestinas formaron empresas y algunas de ellas han llegado hasta el siglo XXI.

Cita la autora la descripción de Mario Alberto Mencos en dicho lugar: …Había en su mayoría tiendas de sirio-libaneses, por eso su segundo nombre. Ahí se encontraban las tiendas de don Salomón Zibara, excelente y bondadoso señor del que guardo el más grato de los recuerdos. La tienda de don Salomón era la primera entrando al Portal por la sexta avenida, y tenía por nombre Bazar Monte Líbano; después estaban las tiendas de don Antonio y don Jorge Abularach, don Natalio Gabriel, don Natalio Abularach y muchos otros, en cuyos comercios en un aspecto típico, hoy desaparecido, podían adquirirse jabones, peines, anteojos, listones, bisutería, pistolas de juguete y fulminantes para las mismas.

Muchos de los dueños de esas tiendas hicieron buen dinero con el cambio de moneda, debido al desorden monetario de 1898 a 1924, cuando se abandonó el Peso muy devaluado y se creó la moneda quetzal.

Uno de los anuncios que muestra la autora es el Almacén Dacaret, publicado en el Directorio General de la República de Guatemala en 1929, y situado en la 6a. avenida sur y Portal del Comercio. Señala sobre esta familia que estableció una gran e importante cadena de supermercados, La Samaritana. Este supermercado posteriormente fue vendido.

Se indica que en 1955 varias personas llegadas de Belén registraron los nombres de 23 jefes de familia provenientes del área de Belén, que vivían en Guatemala, y 23 de Nicaragua. Ese mismo año había 255 en Honduras y 199 en El Salvador. También señala la autora que en 1984 pudo establecer más de 50 apellidos árabes en la guía telefónica de Guatemala. Más adelante, una encuesta de 1995 mostró de nuevo más de 50 apellidos, pero muchos de ellos eran nuevos, a la vez que ya no se encontraron muchos de los registrados en 1984. Concluye la autora que ello sugiere una constante salida y entrada migratoria.

¿Cómo se dio esta inmigración? González indica que a finales del siglo XIX llegaron a América Central muchos inmigrantes del Medio Oriente. La mayoría de los que vinieron eran cristianos y judíos, ciudadanos del Imperio Otomano, y por eso se les llamaba Turcos, a pesar de su rechazo a la nacionalidad turca y al hecho de que mantenían su propia etnia. Ese término peyorativo se usó comúnmente en toda América.

La conclusión final de la autora es que mientras más larga haya sido la permanencia de los palestinos en Centroamérica es menos probable que quieran volver a su país, y sus hijos, del todo desacostumbrados a la cultura del Medio Oriente, probablemente estén menos dispuestos a emigrar.