Liberal sin neo

Gran león de la libertad y el progreso

Fritz Thomas fritzmthomas@gmail.com

El pasado 4 de agosto se cumplieron 10 años del fallecimiento de Manuel F. Ayau Cordón (Muso), hombre ilustre que dio tanto a tantas personas y al país. Luis E. Pérez le escribió una carta cariñosa que publicó como columna y yo compartí en redes el video de una conferencia que ofrecí en un emotivo evento donde se celebró su vida, un año después de su fallecimiento. Me quedó la sensación, no obstante, de haber dicho poco por recordar a este maravilloso personaje. Hoy dedico este espacio coincidentemente heredado —Muso publicó su columna en PL en este mismo espacio y día— a compartir extractos de lo que dije sobre él hace nueve años.

Se podría describir a Manuel Ayau de manera sencilla como un liberal clásico; más que eso, un hombre muy adelantado a las corrientes de pensamiento que predominaban en la sociedad guatemalteca en la que se desenvolvió. Introdujo y mantuvo en el escenario de Guatemala los principios e ideas de la ética de la libertad y la economía de mercado, mucho antes que adquirieran relevancia. De profesión ingeniero mecánico, Muso fue un autodidacta que llegó deliberadamente y con gran esfuerzo a las profundidades de la ciencia económica, el derecho y la filosofía, por una honda preocupación por los problemas de su sociedad. Le indignaba la miseria. ¿Qué impide que las personas puedan aspirar a mejorar su condición de vida? Casi en su cuarta década de vida, no creía tener la respuesta a esta interrogante, ni encontraba en el medio quien la tuviera. Fue así como emprendió el camino en la lectura y el diálogo, y al encontrarla, se entregó a diseminar y compartirla, en una tarea que le ocuparía el resto de su vida.

Convencidos de que las ideas tienen consecuencias, Muso y un pequeño grupo de amigos fundaron en 1959 un centro de pensamiento liberal, el Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES), dedicado a promover la libertad de producir, consumir e intercambiar sin coerción o privilegios. El CEES fue la plataforma desde la cual libró gestas de persuasión y educación durante más de medio siglo. Escribió noventa y ocho Tópicos de Actualidad, entre 1959 y el 2008. Dice mucho de un hombre que escribe por convicción durante medio siglo, sin cambio perceptible en sus ideales. Era un hombre tenaz.

Del liderazgo de Manuel Ayau y la cultura del CEES brotó la Universidad Francisco Marroquín (UFM), en 1971. En su discurso inaugural de la UFM, en enero de 1972, siendo su primer rector, Muso dijo: “Creemos que solo las personas responsables pueden crear civilizaciones prósperas y pacíficas y que donde no hay libertad no florece la responsabilidad”. La UFM es hoy un ícono del capital social de Guatemala y es reconocida internacionalmente como referente de la comunidad de pensamiento liberal.

Muso fue un empresario e industrial creativo y exitoso que dedicó gran parte de su tiempo y patrimonio a la educación. Escribió varios libros y más de dos mil artículos y columnas. En todos ellos corre una vena común: explicar razonadamente y educar sobre los principios de la libertad y el funcionamiento de ese extraordinario orden de cooperación y coordinación social, el proceso de mercado. Uno de sus últimos esfuerzos fue Pro Reforma, que recolectó más de 70 mil firmas y permanece engavetado en algún escritorio del Congreso.

Qué hombre tan sabio, enérgico, simpático, empático y dotado de gran sentido de humor. Queda este testimonio para quienes tuvieron el privilegio de disfrutar de su amistad y sabiduría y para aquellos que no tuvieron esa oportunidad. Manuel F. Ayau sumó; dio mucho más a la sociedad que lo que tomó de ella.