Punto de encuentro

Guatemala: 1954 – 2019

Marielos Monzón @MarielosMonzon

Escena 1: Un presidente desesperado por encontrar una salida a sus problemas judiciales y a los de su familia, rodeado de un círculo de colaboradores vinculado con las redes de la contrainsurgencia y a la inteligencia militar.
Escena 2: Un grupo de empresarios de la élite económica involucrado en varias de las investigaciones y procesos judiciales por delitos de enriquecimiento ilícito, defraudación tributaria y/o pago de sobornos a funcionarios de gobierno.

Escena 3: Una mayoría de diputados y secretarios generales de partidos políticos con solicitudes de antejuicio por casos de plazas fantasma, tráfico de influencias y financiamiento ilícito.

Escena 4: Varios financistas de partidos señalados de haber incurrido en financiamiento electoral ilícito —que ahora se llama no reportado— utilizando todos sus recursos para salir indemnes.

Escena 5: Políticos, empresarios y militares guardando prisión en un cuartel militar —hoy convertido en cárcel— fraguando cómo sacudirse los procesos penales que pesan sobre sus espaldas. Y otros “asustados” que piensan que en cualquier momento los fiscales llamarán a su puerta.

Escena 6: Dejando de lado sus diferencias, deciden impulsar una estrategia política, jurídica, mediática, diplomática y de inteligencia proimpunidad. El pacto de los actores de la guerra se reconfigura.

Escena 7: Una red de jueces y magistrados comprometida con sus “padrinos” políticos que les exigen impunidad, echan a andar la maquinaria regresiva desde las Cortes. Un pequeño grupo de jueces y magistrados, buscando por todos los medios mantener su independencia para defender el estado de Derecho, hacen el contrapeso.

Escena 8: Se da el cambio de gobierno en los Estados Unidos que genera la posibilidad de detener el apoyo que ese país le ha dado al MP y a la Cicig. Reuniones diversas -dentro y fuera de Guatemala- para organizar una estrategia de contrataque que culmina con un plan millonario de cabildeo en Washington para conseguir sus propósitos.

Escena 9: La decisión de trasladar la embajada de Guatemala en Israel empieza a rendir sus frutos. El gobierno se envalentona y decide impedirle la entrada al jefe de la Cicig, hostigar a fiscales e investigadores y terminar de forma unilateral el acuerdo con la ONU que dio vida a la Comisión.

Escena 10: Empieza la regresión autoritaria. Se concreta la alianza política entre el Ejecutivo y el Legislativo. En el Congreso se impulsa una agenda regresiva de derechos y libertades. Se desobedecen las resoluciones judiciales y se afina el discurso nacionalista como cortina de humo para ocultar sus propósitos.

Escena 11: La nueva fiscal general y jefa del MP permanece vigilante. A lo interno detiene algunos procesos de investigación y acelera otros. Maneja los tiempos judiciales para hacerlos coincidir con los tiempos políticos. Abandona a su suerte a los fiscales de la Feci.

Escena 12: Un presidente estadounidense, xenófobo y racista, que busca la reelección y necesita cumplir su agenda antiinmigrante, coincide en tiempo y espacio con un presidente de uno de los países de su “patio trasero” que, a pocos meses de dejar el cargo, está empeñado en salvar su pellejo.

Escena 13: Se firma en la Casa Blanca un acuerdo ilegal que nos convierte en una cárcel para migrantes. El ministro de Gobernación, que abanderó el discurso nacionalista contra la Cicig, se somete sin chistar a las órdenes de un gobierno extranjero.

La Guatemala de 1954 se hace presente en el 2019.