Hagamos la diferencia

Iniciativa posdesastre del Volcán de Fuego

Samuel Reyes Gómez samreygo@yahoo.com

El Volcán de Fuego, ubicado entre los departamentos de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez, tuvo el domingo 4 de junio de 2018 dos erupciones que provocaron numerosos muertos, cientos de heridos, miles de personas evacuadas y miles en albergues, siendo casi dos millones las personas afectadas.

Como suele suceder con este tipo de eventos, la ayuda de los guatemaltecos llega casi de inmediato, el Gobierno también realiza acciones de emergencia, con distintas instituciones, pero no existe un esquema estructurado y planificado para que la ayuda sea eficaz y efectiva y llegue de una forma administrada a los damnificados. Las acciones, con el tiempo, se van diluyendo y los sobrevivientes son olvidados, dejando que ellos sobrevivan bajo circunstancias deplorables.

Un grupo de profesionales que han participado activamente en forma voluntaria en este tipo de acontecimientos y en proyectos de ayuda semejantes desarrollaron el proyecto “Plan B Guatemala”, que consiste en diseñar y construir viviendas permanentes para las familias afectadas por la erupción del Volcán de Fuego. El diseño ocupa una superficie cubierta de 66 m2 dentro de un terreno de 8 x 19 metros. El proyecto contempla para cada vivienda la construcción de dos módulos, contemplando la separación del área social, cocina y lavabo —41 m2— de las habitaciones —25m2—, por medio de un patio interior. Se han minimizado las circulaciones interiores, para garantizar el aprovechamiento del espacio.
La idea es promover el estilo de vida rural que permanece en contacto en el exterior, en donde las familias comparten su espacio con el resto de la comunidad, su familia extendida y animales domésticos. Por eso el diseño abre la casa hacia un patio interior, para darle versatilidad al uso de la vivienda. Esto permite que el estilo de vida local y las costumbres del área permanezcan y se hereden a generaciones futuras.

La casa es construida con materiales duraderos: block, paneles de bambú, vigas metálicas y lámina galvanizada. Se consideró la utilización del block en varias configuraciones para obtener una celosía permeable que protege las áreas públicas de la vivienda. Además, el diseño permite un crecimiento vertical sobre el módulo de habitaciones o bien de forma horizontal, replicando el módulo de habitaciones en un terreno más amplio.
El proyecto contempla que se dé una autoproducción, en la que el proceso de construcción se da bajo el control directo del usuario o de una comunidad. Utiliza un sistema tradicional de block y columnas en las que se adaptan las medidas de los espacios a las medidas de los materiales constructivos, evitando el desperdicio y haciendo efectivo el tiempo de construcción de la vivienda. El modelo económico se mantiene bajo un presupuesto de 60,000 quetzales, el cual cubre todos los materiales de construcción.

La idea es construir el primer Ecobarrio en Guatemala, que además implementará huertos urbanos, recuperación de agua de lluvia, compostaje, adoquines permeables, estrategias bioclimáticas, estufas mejoradas, energía renovable, purificadores de agua, manual de operación y mantenimiento, etc. que sirva de modelo para afrontar futuros desastres. El proyecto cuenta con 38 terrenos donados por empresas, con insumos donados por 11 empresas más, con capacidades técnicas y de consultoría donadas por 14 empresas. Los detalles pueden observarse en la página https://www.planbguatemala.org, donde, además, usted podrá hacer donaciones si lo desea. La meta es documentar este proceso profundamente, para que se pueda replicar muchas veces más en Guatemala y Centroamérica.