Por la libertad

Inmigración ilegal

El gobierno de Estados Unidos de América está preocupado por la cantidad de inmigrantes ilegales que entran al país y, peor aún, por los que quieren seguir llegando. No hay modo de frenarlos en la frontera. Se cuelan por todos lados y muchos terminan siendo apresados y devueltos a sus países de origen. Guatemala es, en este momento, el que más inmigrantes ilegales aporta a ese gran país.

Para poder frenar la inmigración ilegal hay que entender primero por qué razón las personas quieren ir a ese país, arriesgando sus vidas y sus pocas pertenencias, en forma ilegal. La principal razón es económica. La mayoría de los inmigrantes dejan sus países de origen en busca de mejores oportunidades, lo que significa mayor nivel de vida. Estas personas son increíbles emprendedores que llevan dentro de sí el arriesgar todo, incluso la propia vida, con tal de lograr un mejor futuro para ellos y sus familiares. Son creadores de riqueza. Los que logran pasar la frontera trabajan duro en lo que sea. Las empresas americanas los necesitan, pues no consiguen trabajadores americanos para ciertos trabajos. Todos se enriquecen, los empresarios que los contratan y los trabajadores que llegan a ese país.

La inmigración ilegal surge por dos razones: la primera es que en Guatemala y en el triángulo norte no se están creando las condiciones necesarias para generar más oportunidades de mejora de nivel de vida, y en segundo lugar porque Estados Unidos de América tiene un número limitado de visas legales para quienes quieren visitar y trabajar en ese país. Esto último, promovido por los sindicatos de trabajadores americanos que temen perder empleos ante la inmigración, algo que ocurre en casi todos los países del mundo.

Si Estados Unidos desea que disminuya la inmigración ilegal, debe promover que en la región se generen más oportunidades de mejora de nivel de vida. Y esto se logrará únicamente con un fortalecimiento del estado de Derecho, con una justicia pronta y verdadera para todos por igual y con la defensa inclaudicable de los derechos individuales a la vida, la propiedad y la libertad.

Justo el domingo pasado, Mary Anastasia O´Grady publicó en el Wall Street Journal un artículo de opinión titulado Capitalism and the Border Crisis, en el que concluía así: “La administración Biden dice que quiere “abordar las causas fundamentales” de la migración mediante la aportación de $4 mil millones en la región. Pero cualquier esfuerzo que no desate los espíritus animales del capitalismo estará muerto a su llegada”. En pocas palabras, hay que hacer todo lo que permita un mayor crecimiento económico para crear las oportunidades en esta región a través de establecer el capitalismo o economía de mercado libre en su forma más pura. De nada servirán los millonarios fondos, si no se hacen los cambios necesarios para fomentar la creación de riqueza.

Esta gente que decide arriesgarlo todo son trabajadores muy buenos que el país pierde por no poder darles oportunidades de mejora de nivel de vida. ¿Por qué? Porque no tenemos un sistema de justicia sano. ¿Cuántas propiedades no están invadidas y se han destruido sus cultivos y producción? ¿Quién quiere invertir en un país donde no se defiende su capital invertido? Porque la CC (Corte de Constitucionalidad) ha detenido forzosamente inversiones millonarias debido a una subjetiva y equivocada resolución en relación con el Convenio 169 de la OIT. ¿Quién quiere invertir para que luego que has tenido todos los permisos venga una corte y te detenga la operación cuando ya estás en plena producción? ¿Cómo crear oportunidades así?