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Inquietud en el Caribe

El sentido de decencia en política evitará llegar a crisis como las que agobian a la región.

Nuestro entorno está sacudido por movimientos sociales con una profundidad causal inusitada. El saqueo del consulado nacional en Haití demuestra cómo se puede resultar envuelto en problemas, sin buscarlos. Aunque el país integró en el 2004 la Minustah, para fortalecer la seguridad interna, la participación concluyó sin pena ni gloria. El huracán Jeanne en ese año y el terremoto del 2010 dañaron la recuperación económica. Las pandillas surgieron como resultado de favorecer el oenegeismo. La lógica de la clientela, territorio y rivalidad con competidores evolucionó a unas pugnas con tintes salvajes. En el 2021, sicarios parte de un contingente armado colombiano contratado bajo engaño de ayudar en un golpe de Estado asesinaron al presidente Jovenel Moïse. Los patrocinadores eran millonarios escondidos en EUA para disimular su patrocinio. La degradación ha continuado con las bandas armadas que asaltan las cárceles, venden viajes al extranjero, matan en las calles y se pelean por influencia en barrios y pueblos.

El sentido de decencia en política evitará llegar a crisis como las que agobian a la región.

La crisis económica de Cuba sacude a los sectores económicos desfavorecidos. Para equilibrar las finanzas públicas, se anunció el alza de gasolina y diésel e incremento de los cortes de electricidad. Tales decisiones impactaron el precio de los alimentos y su distribución. Nuevamente, en esta semana, se producen no autorizadas manifestaciones en el oriente cubano, muy críticas contra el gobierno de partido único, empecinado en mantener un Estado de bienestar imposible de sustentar. La política económica no encuentra salida, las marchas y contramarchas culminaron con la defenestración humillante del ministro de Economía Alejandro Gil Fernández.

Venezuela se encamina, de nuevo, a comicios sin la participación de la oposición más radicalizada, encabezada por María Corina Machado. La lideresa frontalmente rechaza cualquier diálogo con el presidente Maduro. Las elecciones se celebrarán el 28 de julio del 2024 y Machado continúa su campaña en trayecto de colisión con el evento. Para ajuste de penas, Guyana anuncia el patrullaje de su frontera con dos aviones comprados a los hindúes. En caso escale el enfrentamiento territorial, otras potencias intervendrán. Desde 1995, cuando hubo choques entre patrullas de Perú y Ecuador, ha existido paz internacional en Latinoamérica. En Colombia, hace unos días, el presidente Petro ha desatado la ira de la oposición cuando sugirió promocionar su reelección y llamar a una constituyente. La desestabilización de los principales países del Caribe, Colombia y Venezuela afectaría gravemente a Centroamérica. ¡Ojalá las elecciones mexicanas del 2 de junio carezcan de sobresaltos!

Con vista en esas situaciones, en nuestro país se debe llamar a la tranquilidad y no escalar la disputa política a niveles altos de crispación por rencillas nimias, encendidas en pleitos por acaparar negocios de la cosa pública o atacar al gobierno por sus errores de bisoño. El Congreso no genera un espacio de negociación, pues los líderes de las facciones son recalcitrantes. Carecen de propuestas para proyectos nacionales. Se enzarzan en pleitos por una habitación, las llaves de puertas; seguro llegarán a discutir por el papel higiénico.

Sobran las denuncias en videos de autores bajo pseudónimo; faltan acciones penales contra el peculado. El Ministerio Público debiera afrontar la lucha contra la impunidad de los corruptos y dejar en paz el pasado electoral. Las entrevistas con altos funcionarios de Washington, Kamala y Mayorkas, son propaganda electoral. La responsabilidad por enderezar el rumbo es propia.

ESCRITO POR:

Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.