Registro akásico

Interpretación de la invitación a Davos

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

Publicado el

El Foro Económico Mundial o de Davos, por la aldea suiza donde se reúne, constituye una cita de selectos dirigentes estatales, empresarios, intelectuales y magnates de los medios de comunicación social. Ha podido convocar a personalidades modeladoras del futuro del planeta durante medio siglo. Aparte de las sedes suizas, opera en New York, San Francisco, Beijing y Tokio.

El fundador, Klaus Schwab, un profesor alemán, es reconocido por favorecer el emprendimiento, la juventud, las transformaciones tecnológicas y el globalismo a través de innumerables acuerdos con oenegés de todo el mundo. En el directorio se encuentra Al Gore, para incorporar la adaptabilidad climática. La ponderación de China como potencia mundial fue anunciada en sus reuniones desde el siglo pasado. Ahora propugna por el gran reseteo o refundar toda la vida política a través de un cambio radical de las reglas económicas.

Algunas pistas para explicar la invitación a Giammattei: 1. El país tiene una estabilidad macroeconómica envidiable. Muchos representantes del capital financiero internacional buscan marear al Presidente para continuar con su primera decisión, a los pocos días de asumir el cargo, de contratar préstamos. No hay obstáculo para emprender esa ruta, pues se cuenta con el servilismo de la Junta Monetaria, cuyos integrantes gozan de una buena prensa.

2. En razón de dicha estabilidad, muchos monopolios internacionales buscan adquirir garantías para la inversión. No hay espacio económico pequeño, pero es necesario un presidente convencido de mantener las obligaciones, así como las garantías de respeto a la propiedad.

3. Guatemala habrá de ser condenada al pago de indemnizaciones por malas decisiones relacionadas con diversos negocios. Asumir la solución de esos laudos sin rechistar necesita de un dirigente nacional, atento a honrar al derecho internacional. Ojalá hubiera memoria para señalar a los responsables de arruinar la mejora económica nacional.

4. No se han tomado decisiones a la ligera relacionadas con China. Por lo tanto, conviene la atención y cercanía de líderes que sepan interpretar cabalmente los deseos pacíficos de solventar de manera civilizada el asunto de Taiwán. En el evento virtual de la Agenda de Davos del Foro 2022, Xi Jinping llamó a promover el crecimiento económico, desechar prejuicios ideológicos, impulsar la prosperidad de todos los pueblos y cooperar para resolver emergencias en salud y otras.

En el pasado, los presidentes de nuestro país siempre han intentado sacar ventajas personales en los asuntos chinos. La no intervención es un principio de sanas relaciones internacionales. El debate entre el Partido Nacionalista, Guomindang, y el Partido Democrático Progresista, Tsai, es un asunto taiwanés. Nuestro interés nacional con China consiste en buscar el crecimiento económico, donde se considera al continente y a la isla. Se tiene una herencia diplomática de creciente complicación. Taiwán apoya en el cabildeo para fortalecer al Gobierno ante la administración norteamericana. No obstante, el país no debe involucrarse en los asuntos chinos, sino abogar por el mantenimiento de la paz mundial. A China le conviene dirigentes prudentes. Ya dirá Giammattei.

5. A pesar de los roces políticos con los funcionarios de EUA, no hay daños económicos. Ciertamente, EUA gana en la balanza comercial, pero gracias a los emigrados se reciben remesas familiares con impacto en la economía nacional. El mantener un buen clima de negocios con EUA debe alentarse por el Foro de Davos y felicitar a quienes no caen en provocaciones.