Liberal sin neo

La captura del poder es rentable

Fritz Thomas fritzmthomas@gmail.com

Leí con interés una nota que publicó EP el pasado domingo, en relación al negocio del examen de la vista, requisito para la tramitación de la licencia de conducir. Todo aquello que requiere de permiso, autorización, licencia, estudio o sello gubernamental, crea incentivos para que personas se organicen y tomen control de esos pasos, para extraer rentas. Un buen ejemplo es el caso de La Línea en las aduanas, en tiempos de Pérez Molina y Baldetti; un modelo de extorsión altamente organizado y rentable. Este es el clásico esquema de “la mordida”, pero hay modelos más sofisticados, que no extorsionan al usuario, sino que simplemente eliminan a la competencia y capturan el negocio.

El Departamento de Tránsito ha estado clausurando ópticas autorizadas para emitir el certificado de examen de la vista que se requiere para tramitar la licencia. Allí donde se ha clausurado una óptica, a los pocos días o semanas se establece una nueva, única autorizada para emitir el certificado. Al parecer este negocio está siendo capturado por personas que tienen el poder para cancelar los permisos para emitir certificados a empresas establecidas y proporcionarlos a empresas nuevas.

Entrevisté a tres personas relacionadas con diferentes empresas que tienen muchos años de brindar el servicio de examen de la vista y emisión de certificado. Una de ellas, con 14 años de estar en este negocio, relató que en agosto se presentaron inspectores y a los pocos días el Departamento de Tránsito le notificó la cancelación del permiso para emitir certificados. En un centro comercial en Escuintla, donde hay una agencia de la empresa que emite licencias, había seis ópticas; cinco fueron clausuradas y solo quedó una. En Jutiapa cancelaron dos. Una de las personas que entrevisté me contó que una óptica fue clausurada porque los empleados no tenían gafete.

Otro entrevistado, con más de 20 años brindando servicio, me contó: “En el mismo local donde cerraron el mío, abrieron el de ellos”. Relató que el trámite para obtener el permiso para emitir certificados usualmente tarda tres o cuatro meses, e involucra una serie de engorrosos requisitos. Las ópticas nuevas que llegan a sustituir a las clausuradas se establecen en cuestión de días. En una operación encubierta, una persona se hizo el examen en una de estas ópticas nuevas y le entregaron una factura de una empresa con nombre diferente, ubicada en una ciudad diferente. Hace algunos meses las autoridades comunicaron a las ópticas que no debían usar los aparatos de medición de visión (Vision Tester), para evitar la contaminación de covid-19, y en su lugar debían usar cartillas u otros métodos tradicionales, por lo que muchas ópticas retiraron el equipo de sus locales. Los inspectores, en agosto, reclamaron la falta del aparato Vision Tester y clausuraron ópticas con este argumento.

Las tres personas entrevistadas me contaron básicamente lo mismo. Hay un esfuerzo sistemático y organizado para sacarlos del negocio de la emisión de certificados de examen de la vista y eliminar la competencia. La cooptación se realiza con arbitrariedad, prepotencia y simulación de legalidad. Los tres coinciden en el origen de este esfuerzo. La empresa que emite la licencia de conducir no está relacionada con este ilícito; quien otorga o retira la autorización para emitir certificados es el Departamento de Tránsito. Uno me comentó que el caso de las escuelas de automovilismo “es todavía más grueso”.

El poder corrompe y capturarlo provee rentas. Ya les contaré si repruebo mi próximo examen de la vista cuando vaya a renovar licencia.